El Boletín Epidemiológico Nacional registró 46.613 diagnósticos en 2025, muy por encima del promedio anual del período 2020-2024. Especialistas advierten sobre la caída en el uso del preservativo, la escasa información y el impacto colectivo del avance de las ITS.

Los casos de sífilis crecieron 71% en 2025, según el último Boletín Epidemiológico Nacional del Ministerio de Salud. Mientras que entre 2020 y 2024 el promedio anual de diagnósticos era de 27.232, el año pasado la cifra trepó a 46.613, con una mayor concentración en personas de 15 a 39 años. Si se compara únicamente la primera semana del año con períodos anteriores, el aumento llega al 109%.
Especialistas vinculan el salto de contagios con la falta de información, la baja percepción de riesgo y el menor uso de métodos de barrera, en especial el preservativo. “Muchas personas confían en estrategias como la PrEP, que es eficaz para prevenir el VIH, pero no protege frente a otras infecciones de transmisión sexual, como la sífilis”, explicó Vanesa Fridman, médica infectóloga del Hospital de Clínicas. En ese sentido, advirtió que las consecuencias trascienden lo individual y favorecen la persistencia y diseminación de la infección en la sociedad.
Desde el sistema de salud remarcan que una proporción significativa de la población no tiene claridad sobre las formas de transmisión ni sobre las herramientas de prevención, lo que vuelve a poner en agenda la necesidad de más Educación Sexual Integral (ESI) y campañas públicas sostenidas. “Hay falta de concientización y de percepción de riesgo. Sin políticas activas, esto va a empeorar”, advertía en 2024 la infectóloga Elena Obieta. En la misma línea, Gabriela Piovano, del Hospital Muñiz, planteaba la urgencia de una estrategia integral entre salud y educación, que alcance tanto a jóvenes como a personas adultas mayores.
La detección temprana aparece como otro punto crítico. En muchos casos, la persona afectada desconoce su diagnóstico, lo que retrasa el tratamiento y aumenta las posibilidades de contagio. Los síntomas iniciales pueden pasar desapercibidos y desaparecer sin tratamiento, aunque la infección continúe. Sin diagnóstico ni atención médica, con el paso de los años pueden surgir complicaciones graves en el sistema nervioso y el corazón. El tratamiento, basado principalmente en penicilina, es eficaz, pero no genera inmunidad permanente, por lo que la reinfección es posible.
El informe oficial también encendió alarmas por el aumento de casos en personas gestantes. Entre 2020 y 2024, el promedio anual era de 9.821 diagnósticos, mientras que en 2025 ascendió a 11.261, un incremento del 15%. La sífilis sin tratamiento durante el embarazo puede provocar abortos o malformaciones graves en el recién nacido, por lo que los especialistas insisten en la necesidad de controles sistemáticos y acceso garantizado al diagnóstico y al tratamiento oportuno.


