Desde este fin de semana entran en vigencia aumentos en colectivos, subtes, servicios básicos, alquileres y medicina prepaga. El esquema de ajustes mensuales vuelve a presionar sobre los ingresos de los hogares.
Febrero comenzará con una ola de aumentos generalizados que impactará de lleno en el gasto cotidiano. A partir de este domingo, se activará un nuevo esquema de actualización tarifaria que alcanza al transporte público, los servicios básicos, los alquileres y la salud privada, en un contexto de ingresos todavía deteriorados.
En la Ciudad de Buenos Aires, el Gobierno porteño confirmó una suba del 4,8% en colectivos y subtes, dando inicio a un mecanismo de ajuste mensual automático calculado en base al IPC del INDEC más un 2% adicional. Con este incremento, el boleto mínimo de colectivo para líneas que circulan solo en CABA pasará a $650,11 con SUBE registrada, mientras que el pasaje de subte alcanzará los $1.320.
El impacto también llegará a los servicios de red. Los usuarios de AySA en el AMBA enfrentarán un aumento del 4% en agua y cloacas, lo que llevará la factura promedio a $26.899, con valores que superan los $31.700 en zonas de mayor nivel tarifario.
En materia de vivienda, los inquilinos con contratos aún regidos por la ley derogada sufrirán una suba del 34,6% por el Índice de Contratos de Locación (ICL), una actualización elevada aunque menor a la de meses anteriores. A esto se suma la salud: las empresas de medicina prepaga aplicarán incrementos promedio del 2,8% en las cuotas mensuales.
Con este escenario, febrero se consolida como un mes crítico para la economía doméstica, marcado por la acumulación de aumentos en gastos fijos que vuelven a tensionar el poder adquisitivo y limitan la capacidad de consumo de las familias.


