Organizaciones sindicales, sociales y políticas preparan movilizaciones federales en rechazo al proyecto del Gobierno nacional. El foco estará puesto en Córdoba y en el Congreso, cuando el Senado trate la iniciativa impulsada por la gestión de Javier Milei.
Las protestas contra la reforma laboral comenzarán esta semana en distintos puntos del país, con un cronograma de movilizaciones que se intensificará en los días previos al tratamiento del proyecto en el Senado de la Nación. Gremios críticos de la conducción de la CGT, junto a las dos CTA y organizaciones sociales y políticas, buscan activar la calle para frenar una iniciativa que consideran regresiva para los derechos laborales.
El epicentro de las protestas será Córdoba, donde el movimiento obrero local anunció dos jornadas de lucha para este miércoles 4 y jueves 5 de febrero. La primera actividad será una caravana en la capital provincial, impulsada por gremios estatales y sindicatos que ya se encuentran en conflicto con el gobierno cordobés por cambios en el régimen jubilatorio. Según confirmaron los organizadores, al menos 14 gremios participarán de esta primera acción conjunta.
Al día siguiente, la protesta escalará con una movilización a la Casa de Gobierno provincial, convocada por el Frente de Sindicatos Unidos, un espacio que reúne a más de 60 gremios de la CGT y las CTA, entre ellos UOM, ATE, Aceiteros y Aeronáuticos. El frente surgió como respuesta a la falta de acción del triunvirato cegetista, al que acusan de mantener una estrategia pasiva frente al avance del proyecto oficial.
En paralelo, las conducciones nacionales de las dos CTA realizaron una conferencia de prensa para definir medidas de fuerza a nivel nacional, mientras que sectores de la CGT iniciaron una “gira federal” para presionar a los gobernadores y restarle apoyo político al Gobierno. En ese marco, el titular de la UOM, Abel Furlán, cuestionó duramente a las provincias que acompañen la iniciativa y advirtió sobre negociaciones políticas a cambio de obras.
La militancia sindical de izquierda también se sumará a las protestas. Durante el fin de semana se realizaron plenarios en el conurbano bonaerense y La Plata, con la participación de delegados, comisiones internas y referentes políticos, donde se resolvió movilizar al Congreso el día del debate y participar de la marcha antifascista y antirracista del 7 de febrero en la Ciudad de Buenos Aires. Desde estos espacios calificaron la reforma como una “ley esclavista” y anticiparon un plan de lucha sostenido.
El 10 u 11 de febrero, cuando el Senado trate el proyecto, se espera una movilización masiva frente al Congreso, que funcionará como punto de confluencia de todas las expresiones sindicales y sociales que rechazan la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional.


