El Gobierno adjudicó el 90% de la empresa al grupo integrado por Rowing, Transclor, la brasileña Arcos Saneamento y PHX Aqua AR BV. Esta última sociedad fue creada en Países Bajos en agosto y está vinculada con un fondo radicado en Curaçao. El contrato debe firmarse el 13 de noviembre.

La privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) entró en su etapa final con una incógnita sobre la composición del grupo comprador. El Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, formalizó la adjudicación del 90% de la empresa por US$340,2 millones, pero la resolución no detalla cómo se distribuyen las acciones entre los cuatro integrantes del consorcio ni identifica a los beneficiarios finales de uno de sus socios extranjeros.
La decisión quedó plasmada en la Resolución 1818/2026, firmada el martes 20 de octubre. La oferta ganadora superó por US$55,2 millones a la del consorcio encabezado por Roggio, que propuso US$285 millones. El grupo adjudicatario reúne a Rowing SA, Arcos Saneamento e Participações SA, PHX Aqua AR BV y Transclor SA. Antes del 13 de noviembre, las cuatro empresas deberán constituir una sociedad argentina que actuará como operadora estratégica de AySA.
El principal interrogante recae sobre PHX Aqua AR BV, una sociedad neerlandesa vinculada con Phoenix Global Investment Fund BV, un vehículo financiero radicado en Curaçao. Según versiones difundidas en el mercado, PHX tendría el 55% del consorcio, frente al 20% de Rowing, el 15% de Arcos y el 10% de Transclor. Sin embargo, esos porcentajes no aparecen confirmados en la resolución oficial. Los registros empresariales citados por la investigación identifican a PHX con domicilio en Ámsterdam y señalan que fue constituida en agosto de 2026, pocas semanas antes de la apertura de las ofertas técnicas de la licitación. También le atribuyen una dotación de apenas un empleado.
Los otros integrantes presentan perfiles distintos. Rowing está vinculada con el empresario Walter Román, mientras que Transclor pertenece a Mauricio Honesto Filiberti, proveedor de productos químicos utilizados en la potabilización del agua y participante indirecto en Edenor. Arcos Saneamento, por su parte, es una firma brasileña vinculada con el grupo Equipav, con antecedentes en servicios de agua y saneamiento. El pliego exige que el operador técnico tenga al menos un 15% de participación en la oferta, condición que la comisión evaluadora dio por cumplida durante la preselección.
La operación contempla la transferencia de 135.000 acciones ordinarias Clase A, equivalentes al 90% del capital y de los votos de AySA. El 10% restante seguirá en manos de los trabajadores a través del Programa de Propiedad Participada. El contrato deberá firmarse con el pago del precio en la fecha de cierre. Si el consorcio incumple las obligaciones previas, Economía podrá ejecutar la garantía de mantenimiento de oferta, fijada originalmente en US$25 millones, y evaluar la posibilidad de avanzar con el segundo oferente. Hasta entonces, queda pendiente conocer en detalle la estructura accionaria del grupo que asumirá el control de la compañía.


