Al cumplirse tres años del intento de golpe de Estado, el presidente rechazó en forma total la norma aprobada por el Congreso y defendió el accionar de la Corte Suprema en el juzgamiento de los responsables.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó de manera integral el proyecto de ley que pretendía reducir las penas del expresidente Jair Bolsonaro y de otros involucrados en la conspiración golpista posterior a las elecciones de 2022. La decisión se conoció durante un acto en el Palacio del Planalto, en el marco de la conmemoración de los ataques del 8 de enero de 2023 contra el Congreso, la sede del Ejecutivo y el Supremo Tribunal Federal (STF).
Durante su discurso, Lula sostuvo que los condenados contaron con todas las garantías del debido proceso y remarcó que las sentencias se dictaron sobre la base de pruebas contundentes. Además, destacó el rol de la Corte Suprema, a la que elogió por haber actuado con independencia y sin ceder a presiones políticas. “No aceptamos ni dictaduras civiles ni militares. Lo que defendemos es una democracia que surja del pueblo y se ejerza en su nombre”, afirmó el mandatario, al advertir que el intento de golpe dejó en evidencia que la democracia no es un logro definitivo.
El proyecto vetado, conocido como Ley de Sentencias, limitaba la acumulación de penas por delitos como el intento de abolición violenta del Estado democrático de derecho y el golpe de Estado, al considerarlos figuras penales similares. También contemplaba reducciones de hasta dos tercios de las condenas en casos de delitos cometidos en el marco de movilizaciones multitudinarias y habilitaba una progresión más rápida al régimen semiabierto. De haberse aplicado, Bolsonaro —condenado a 27 años de prisión— habría podido acceder a una flexibilización de su pena en poco más de dos años.
Con el veto presidencial, la iniciativa volvió al Congreso, donde una mayoría conservadora podría intentar revertir la decisión. Mientras tanto, la Justicia brasileña ya condenó a más de 800 personas por su participación en los hechos golpistas, según datos del STF. Al cierre del acto en el Planalto, los asistentes corearon “¡Sin amnistía!”, en respaldo a la postura del gobierno frente a quienes intentaron quebrar el orden democrático.


