Tras la confirmación del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, el Cártel Jalisco Nueva Generación lanzó una ofensiva coordinada en distintos puntos del país, con ataques armados, bloqueos y enfrentamientos con fuerzas de seguridad.

La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, desató una ola de violencia en varias regiones de México. En las horas posteriores al operativo militar, se registraron tiroteos, incendios de vehículos y bloqueos de rutas en lo que las autoridades interpretan como una respuesta coordinada de la organización criminal.
Los hechos no se limitaron a un solo distrito. Además de incidentes en Puerto Vallarta, los ataques se extendieron a distintos puntos del estado de Jalisco, con reportes de emboscadas contra fuerzas de seguridad y enfrentamientos armados en zonas urbanas. En Guadalajara, testigos registraron ataques en avenidas estratégicas y agresiones contra patrullas policiales.
Entre los episodios más graves se informaron disparos contra efectivos de la Guardia Nacional en rutas clave y la quema de vehículos utilizados como barricadas. Las autoridades locales sostienen que los bloqueos buscaron dificultar el despliegue de las fuerzas estatales y sembrar temor en la población.
Frente a la situación, el gobernador Pablo Lemus activó el “Código Rojo”, lo que implicó reforzar la presencia de seguridad y suspender actividades públicas. Con carreteras afectadas y eventos cancelados, la región atraviesa horas de fuerte tensión mientras el gobierno intenta recuperar el control territorial y contener posibles nuevas represalias del crimen organizado.


