Los gremios de prensa registraron al menos siete trabajadores baleados con munición de goma y decenas de heridos durante la represión frente al Congreso. Acusaron a la Policía Federal y a Gendarmería de disparar directamente contra periodistas identificados y llevarán los casos ante organismos internacionales.

El Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) y la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) denunciaron que efectivos de la Policía Federal y de Gendarmería dispararon directamente contra trabajadores de prensa durante la movilización universitaria y contra el DNU 70/23 realizada el jueves frente al Congreso. Según el relevamiento de ambas organizaciones, al menos siete periodistas y reporteros gráficos recibieron impactos de balas de goma, mientras que decenas sufrieron otras agresiones.
El comunicado difundido este viernes advirtió que los efectivos apuntaron contra el cuerpo de los trabajadores, en algunos casos a corta distancia y hacia el torso, pese a que estaban identificados como prensa. Los gremios calificaron los hechos como parte de un plan sistemático contra la libertad de expresión y señalaron que, desde la asunción de Javier Milei, más de 300 periodistas, fotógrafos y camarógrafos resultaron heridos durante manifestaciones, según datos de organismos de derechos humanos citados en el documento. Esa cifra representa el 10% del total de personas heridas en esas circunstancias.
Entre los casos denunciados está el de Laura Quispe, periodista de TeleSISA, quien recibió nueve impactos de balas de goma en la espalda y debió ser atendida en el Hospital Ramos Mejía. Tras los estudios médicos, se determinó que dos perdigones habían quedado alojados en su cuerpo. Guido Piotrkowski, reportero gráfico de Página/12, recibió dos disparos en el pecho desde muy corta distancia, un ataque que quedó registrado en sus propias fotografías. Nicolás Hernández, fotógrafo de El Grito del Sur, sufrió dos impactos en el antebrazo mientras se cubría el rostro.
También fueron agredidos Gabriela Manzo, de Radio Gráfica, quien recibió tres balazos de goma en las piernas, y dos reporteros gráficos de Indymedia Argentina, alcanzados en el torso, uno de ellos a quemarropa. La revista Mu registró tres trabajadores heridos, entre ellos el fotógrafo Tadeo Bourbon, quien recibió dos impactos en las piernas. A las agresiones con munición de goma se sumaron bastonazos contra Nicolás Suárez, de La Nación, y Germán Romeo, fotógrafo independiente, que además recibió gas pimienta en los ojos a corta distancia. Los gremios también denunciaron ataques contra equipos de C5N y LN+ y señalaron que otros trabajadores fueron alcanzados por gases.
Denuncias ante organismos internacionales
SiPreBA y ARGRA anticiparon que presentarán la información ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de Naciones Unidas. Recordaron que la CIDH ya había advertido en su informe de 2025 sobre retrocesos en la libertad de expresión en Argentina, agresiones contra voces críticas y violencia física contra periodistas durante las protestas.
Las organizaciones remarcaron que muchos trabajadores debieron recurrir a cascos y máscaras antigás para protegerse durante la cobertura, un equipamiento habitual entre corresponsales de guerra. Advirtieron que no van a naturalizar que ejercer el periodismo en una movilización implique exponerse a ese nivel de violencia.
En paralelo, informaron que cuatro adultos —tres varones y una mujer— permanecían detenidos y que sus audiencias estaban previstas para el mediodía del viernes en Suipacha 150. Los cuatro están acusados de resistencia y desobediencia y cuentan con la asistencia de la Red Federal de Defensa de los Derechos Humanos y la Democracia. Otros tres detenidos, menores de edad, habían sido liberados el jueves.
“Seguiremos informando y denunciando, no nos van a silenciar”, concluyeron los gremios en su comunicado.


