Diosdado Cabello informó que la ofensiva militar sobre Caracas y sus alrededores dejó además cerca de cien heridos. El gobierno denunció una “incursión bárbara”, confirmó que Nicolás Maduro y Cilia Flores resultaron heridos y volvió a exigir su devolución.

El gobierno de Venezuela elevó este miércoles a al menos cien los muertos como consecuencia del ataque militar lanzado el sábado pasado por el Ejército de Estados Unidos sobre Caracas y zonas aledañas. La cifra fue confirmada por el ministro del Interior, Diosdado Cabello, quien calificó la ofensiva como un ataque “terrible y bárbaro” y señaló que el número de heridos ronda una cantidad similar.
“Hasta ahora hay cien fallecidos y otra cantidad parecida de heridos”, sostuvo Cabello durante una entrevista en la señal estatal VTV. El dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) remarcó que se trata de una realidad imposible de ocultar y afirmó que “el mundo lo está descubriendo de manera plena”, en referencia al impacto internacional de la operación militar estadounidense.
Con este nuevo balance, el ministro amplió el primer reporte oficial, que había contabilizado 56 muertos, entre ellos 24 militares venezolanos y 32 integrantes de fuerzas de seguridad cubanas. En ese contexto, la presidenta encargada Delcy Rodríguez decretó siete días de duelo nacional y calificó a las víctimas como “mártires que dieron su vida”.
El Ejecutivo venezolano también ratificó que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, resultaron heridos durante el ataque del 3 de enero, cuando ambos fueron capturados en el Palacio de Miraflores y trasladados a Estados Unidos. Según precisó Cabello, Flores sufrió una herida en la cabeza y golpes en el cuerpo, mientras que Maduro presentó una lesión en una pierna, aunque ambos evolucionan favorablemente.
Durante su participación en el programa Con el mazo dando, Cabello destacó el “heroísmo” y la “entrega” del mandatario, a quien volvió a definir como “el presidente constitucional de Venezuela”. También relató que las fuerzas estadounidenses no tenían previsto trasladar a Flores, pero que ella exigió acompañar a su esposo. “Si se llevan a mi esposo, tienen que llevarme a mí”, afirmó, y deslizó que esa decisión pudo haber salvado la vida de Maduro.
“Hoy la batalla es que nos devuelvan a Nicolás y a Cilia con vida”, arengó Cabello, mientras el gobierno venezolano insistió en su reclamo ante la comunidad internacional y multiplicó las denuncias contra Washington por la intervención militar.


