15 AÑOS DE LA LEY DE MATRIMONIO IGUALITARIO: EL ANIVERSARIO DE UN HITO QUE CAMBIÓ A LA SOCIEDAD ARGENTINA

Un 15 de julio pero del año 2010, Argentina se convirtió en el primer país de Latinoamérica en aprobar el Matrimonio Igualitario, una ley que no solo otorgó derechos legales, sino que impulsó un cambio cultural y social fundamental en el país.

Un 15 de julio pero del año 2010, Argentina se convirtió en el primer país de Latinoamérica en aprobar el Matrimonio Igualitario, una ley que no solo otorgó derechos legales, sino que impulsó un cambio cultural y social fundamental en el país.

Hace quince años, en la madrugada del 15 de julio de 2010, Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en sancionar la Ley de Matrimonio Igualitario, un hito que no solo garantizó derechos legales, sino que impulsó una profunda transformación social y cultural. A pesar de los discursos de odio actuales, activistas y protagonistas de aquella lucha recuerdan el impacto de una ley que trajo igualdad, visibilidad y la capacidad de amar sin esconderse.

El camino hacia la sanción fue largo, gestado durante más de 30 años de militancia LGBT. “En esa época, veíamos muchísimos casos donde las relaciones al no ser reconocidas legalmente, al fallecer uno de los miembros de la pareja, el otro quedaba en la calle”, recordó Marcelo Ferreyra, un militante de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA). Estas experiencias, muchas ligadas al contexto del VIH, fueron el motor para plantear el reconocimiento legal de las parejas.

El proyecto de ley, redactado por Vilma Ibarra y Silvia Ausgburger y presentado por Juliana Di Tullio, generó acalorados debates en el Congreso y en la sociedad. Sin embargo, la noche de la votación, la emoción desbordó la plaza frente al Congreso.

María Rachid, de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), recordó la euforia cuando se anunció el resultado: 33 votos a favor y 27 en contra. “La plaza estalló. De emoción, de alegría, de angustia acumulada por la incertidumbre”, dijo.

Para José María Di Bello, protagonista del primer matrimonio igualitario en el país, la lucha no era por la institución en sí misma, sino por la igualdad jurídica. “La ley introduce una igualdad jurídica y esa igualdad jurídica impulsa el cambio social y cultural”, afirmó, destacando que esta transformación es la más difícil de lograr y la que hoy tambalea ante el avance de discursos conservadores.

La Ley de Matrimonio Igualitario abrió la puerta a otros derechos, como la Ley de Identidad de Género, sancionada dos años después. Martín Canevaro, de 100% Diversidad y Derechos, destacó que la aprobación significó que el movimiento LGBTINB+ fuera reconocido como un actor social relevante. “Nos permitió salir del campo del discurso médico que históricamente nos patologizó para pasar al campo de los derechos humanos”, agregó, y sostuvo que la ley redujo los costos sociales de la visibilidad y brindó mayores niveles de libertad, especialmente para los jóvenes.

La realidad legal se tradujo en un cambio profundo en la vida cotidiana. Rocío, quien se casó en Olavarría poco después de la sanción, recuerda que recién dos años después dimensionó el valor de la ley. Su compañera, Marian, fue detenida en la estación de Constitución por besarla en público. “Agradecíamos haber estado casadas en ese momento. Tener esa libreta y la acreditación del vínculo fue una herramienta para decir ‘díganme a dónde están trasladando a mi esposa’”, relató.

Para Mónica Santino, la ley “cambió la naturaleza o la forma de mirar nuestros vínculos y nuestras relaciones”. Al equiparar las uniones, el matrimonio igualitario permitió sacar de la clandestinidad a muchas parejas, especialmente a las mayores, que durante años habían ocultado su amor.

A pesar de los avances, la comunidad LGBT no es ajena a los ataques. De hecho, como hace mucho tiempo no pasaba en Argentina, los ataques del Gobierno Nacional en el último tiempo han sido constantes. El más reciente fue el aberrante discurso del presidente Javier Milei en Davos, que vinculó a las personas LGBT con la pedofilia, fue un punto de quiebre que generó una multitudinaria movilización en todo el país.

Esta reacción, según los activistas, demuestra que la sociedad argentina ya saldó el debate sobre la igualdad. “La sociedad no es boba y yo confío en eso, en una unidad crítica”, afirmó Rocío.

María Rachid concluyó que no es casual que la primera gran movilización contra el gobierno de Javier Milei fuera en respuesta a ese discurso, una señal de que la sociedad defiende y celebra ese gran logro que es la Ley de Matrimonio Igualitario.

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