La protesta semanal de jubilados frente al Congreso terminó con gases y empujones, mientras el oficialismo avanzó en reuniones para reunir votos de cara a la reforma laboral.
Una nueva movilización de jubilados frente al Congreso de la Nación Argentina terminó este miércoles con incidentes y uso de gas pimienta, en el marco del reclamo por mejoras en los haberes previsionales. La marcha se realiza de forma habitual y reúne a adultos mayores y organizaciones que acompañan sus demandas.
El operativo fue desplegado por fuerzas federales bajo lineamientos del Ministerio de Seguridad nacional. Participaron efectivos de la Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional Argentina y Prefectura Naval Argentina, con apoyo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires. Testimonios de manifestantes señalaron empujones y golpes durante el despeje de la zona.
Desde el Gobierno que encabeza Javier Milei no se difundió un parte detallado sobre el operativo al cierre de la jornada. Los participantes de la protesta denunciaron represión sobre una manifestación pacífica y reclamaron mayor consideración hacia los adultos mayores.
En paralelo a la protesta, la titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, mantuvo reuniones con jefes de bloques de otros espacios, entre ellos la Unión Cívica Radical y el Propuesta Republicana, para negociar apoyos a la reforma laboral que el oficialismo busca tratar en las sesiones extraordinarias de febrero. El debate parlamentario continuará en las próximas semanas.


