El INDEC informó que la desocupación alcanzó el 7,5% en el último trimestre de 2025 y ya afecta a más de 1,7 millones de personas en todo el país. También retrocedieron el empleo y el salario real, mientras crece la informalidad.

El mercado laboral cerró 2025 con un empeoramiento generalizado. De acuerdo al último informe del INDEC, la tasa de desempleo trepó al 7,5% en el cuarto trimestre, por encima del 6,4% registrado un año antes. En términos absolutos, esto implica que alrededor de 1,73 millones de personas no consiguieron trabajo, unas 250 mil más que en el mismo período de 2024. Se trata del nivel más alto desde la pandemia, cuando la desocupación había alcanzado cifras de dos dígitos.
El deterioro no se limita a la desocupación. La tasa de empleo cayó al 45%, lo que refleja una menor proporción de personas ocupadas sobre el total de la población. Al mismo tiempo, la actividad se mantuvo elevada en 48,6%, un récord de la serie reciente, lo que indica que más personas salen a buscar ingresos ante la pérdida de poder adquisitivo. En esa línea, los salarios registrados acumularon una caída real del 7,1% desde fines de 2023, con un retroceso adicional durante 2025.
A este cuadro se suma el avance de la informalidad, que pasó del 42% al 43% en un año, y niveles altos de sobreocupación, que alcanzan al 29% de los trabajadores. Estos indicadores muestran que el aumento del desempleo no vino acompañado de mejoras en la calidad del empleo, sino de una expansión de las dificultades laborales. Además, el informe releva datos hasta diciembre y no contempla el impacto de despidos y cierres de empresas ocurridos en los primeros meses de 2026, en un contexto donde la crisis en sectores productivos sigue profundizándose.


