Literatura.Una ausencia incompleta que acecha, los vínculos forzados, la soledad y el desborde. También cierto programa y cierta escena de iniciación artística. Los poemas de Irupé Sattler (Córdoba, 2007) expresan la intemperie afectiva y simbólica de un sujeto que está armándose. Acompaña a estos textos un ensayo de lectura de Stefano Branca.
Despedida
escucho el aullido nocturno
del ventilador
y soporto
el calor solitario
de octubre
mientras
mi padre desaparece
entre hombres
de traje y corbata
en el hermoso cielo sueco
hace mucho ya
que nos mudamos del monte,
y aunque yo intenté quedarme
cerca
vos te alejaste
hacia Europa
donde estaban
nuestras raíces
nuestro apellido
te alejaste
te alejaste
lejos
para que el demonio
de mi madre
no te encuentre
y papá, te pienso
los días que camino
en soledad
cruzando el puente Santa Fé
viendo el agua
marrón del río
pudrir la tierra
en esta primavera
miserable
como el silencio
con el que te despediste
en la terminal de ómnibus
donde lloré
como una más
de tus mujeres
pero vos y yo sabemos
que a mí siempre
me dolería más,
muchísimo más
que a cualquiera
de tus novias
vivas y preciosas
yo nunca pude tenerte
solo tengo este infierno
y el viento desgarrador
del Paraná,
donde realmente
están tus raíces
donde se secó
tu boca
y enfriaste
tus venas
heladas
como ese invierno
papá
juntábamos leña
en Capilla del monte
donde el viento
azotaba
las tipas
anunciando la despedida.
Vacaciones en Paraná
hicimos el trayecto
hasta Paraná
horas de tormenta en la ruta
mis piernas soportando
el aburrimiento,
nos sirvieron
caldo de verdura
en vasos de telgopor,
jugo filtrado
con sabor a jarabe,
caramelos duros de masticar
como los chistes de papá
el reencuentro
con un desconocido
pero al final del recorrido
quedan pocas personas
eso nos despierta
y en un movimiento ilegal
vamos
a los primeros asientos
la vista del ventanal
solo para nosotros
esos minutos
pareciera que nos unen
cuando pasamos
el túnel subterráneo
que conecta
Santa fe con Entre ríos
después
el bondi se adentra
en la ciudad,
la visión urbana
vuelve
a distanciarnos
la terminal estaba inundada,
primos y abuelos
nos esperan
bajo del goteo
mucho tiempo sin vernos,
hay una incomodidad
al saludarnos
dejamos los bolsos
en el baúl
y el abuelo arranca
la camioneta
hablamos
casi sin mirarnos
de la lluvia
de la neblina reciente
de este clima tormentoso
que hace crecer los ríos,
forzamos
el cariño banal
que nos tenemos.
Bambi
Ya sé que no estás
porque las llaves
entran perfectas
en la cerradura
antes de abrir la puerta
me arrepiento
de ser tu única
hija sin padre
te amo
pero el sonido
de tu voz
se hace insoportable
ya no hace falta
que hagas nada
tengo que dejar
de esconderme
en otros lugares
quedarme adentro
y amarte en silencio
para mi soledad
dispongo de un orden:
no me gusta comer sola
entro a la ducha sin cenar
traigo los libros
de mi habitación
emocionada
miro las páginas
como si fueran
mi hermano
recién nacido
cuando me da sueño
voy a tu cama
porque es más grande
y no tiene mi olor
tengo un recuerdo
en el que juntas
leemos Bambi
ese cuento de un ciervo
que pierde a su madre
en la nieve
si la tristeza se hace miedo
dejo una lámpara
de sal prendida
me vendo los ojos
así duermo mejor.
Esta naturaleza salvaje
buscando mi origen
en libros
que apenas podía entender
caminé por Córdoba
como desterrada
sintiendo
que la poesía
es un veneno inquietante
que hipnotiza las cosas
y me correspondía
y como García Madero
llegué al primer eslam
con la timidez inevitable
no podía
llamarme poeta,
era una adolescente
confundida
apostando a lo incierto
me perdía
fácil
en esas apariencias
en esa fauna
de escritores jóvenes
que bailaban
tomando vino
en la oscuridad
como yo,
ebria y temblorosa
pase a recitar
poemas, escritos
que reflejaban
mi estancamiento
durante tres minutos
de humillación, sin pasar la ronda
insulté a mis profesores
amigos y familiares,
ellos habían apoyado
estas pobres ilusiones
pero solo estaba
enojada conmigo,
por ir demasiado rápido
por entender
que no entendía
ni un poco, la perplejidad
de esta naturaleza salvaje
de madrugada
rompí esos textos
en la basura
me deslicé por el estante
a esos poetas:
Rimbaud, Pizarnik
Girondo, ¡la literatura!
habían quebrado
mis sentidos
no tengo nada para perder
soy jóven
y quiero ser poeta
ser poeta
otra vez,
leer más
leer mejor
escribir
escribir en serio.
nuestro último exorcismo
por el centro
caminábamos
charcos de vómito
dos vendedores de medias
imitaban
nuestros gestos
como dos demonios de la calle
viendo
una borrasca violenta
de colores alterados
te reías y me dijiste
que te había pegado el ácido
que ya no tenías frío
que siguiéramos
el camino a tu casa
por el Boulevar,
en la esquina te dije
me molesta que todo siga igual
pero ignoré mis reclamos
y subimos directo
al noveno piso,
el ascensor
era como una nave nodriza
de plateado incesante
donde todo
se hizo más borroso
jugamos con tu gato
con las sábanas sucias
fumando en el balcón
hundiendo la mirada
en el precipicio
reíamos
con la idea de caernos
estar con vos
siempre es jugar a desafiarnos
en un descuido intenso
como un acto de amor
sin consecuencias
fuiste corriendo a poner
el charro chino del Indio,
y en el desorden
cerré los ojos
agarré el vino
y rescaté un beso amargo
donde el labial se mezcló
la saliva ácida
comenzó a tararear
“es tarde, muy tarde, amor, mi amor,
en todas esas noches
del fin del mundo real,
para estar en dios hay que bailar de amor”
el tiempo nunca nos espera
el amanecer
se condensó fresco
con luces torpes
y un pájaro
negro, raro
se posó en tu ventana
te dije que ese era
nuestro último exorcismo,
revolviste la biblioteca
hasta sacar la Santa Biblia
y leímos algo que olvidé
pero el hambre artificial del LSD
fue una intimidad
aún más poderosa,
nos hizo bajar
nueve pisos
por las escaleras,
y el ruido la luz y el hambre
y la gente y la verborragia
el dolor de cabeza y mandíbula
todo concluyó
en 100 gramos
de chipá caliente
que trajimos sonriendo
esa mañana de domingo
ignoré la ciudad
ignoré
el abrigo melancólico
de tus brazos flacos.

Irupé Sattler, escritora y lectora de 18 años, nació en Córdoba capital, donde vive actualmente y realiza estudios y actividades ligadas a la poesía y la literatura. Participó de la organización del Eslam Córdoba poesía oral, ciclos de poesía y eventos literarios. En 2023 publicó poemas en la antología colectiva Proyecto Pasajes, en 2025 la plaquette Nuestro último exorcismo con la editorial de poesía Materiales Explosivos, que fue realizada como una «edición accidental» para su participación como residente del Festival Internacional de Poesía de Rosario 2025.


