Literatura.La violencia, la memoria y la imposibilidad de decir. La identidad como una superposición de máscaras. Estos poemas de Alonso Mejías Ureta (Santiago de Chile, 2001) habitan una zona de asedio, a la vez íntima y política, donde cada movimiento es en contra y la caída es lo único inevitable.
Esquirla
“They’re selling postcards of the hanging”
Bob Dylan
I.
Si la palabra me fuese
suficiente te contaría
como de a poco me come la noche
se estiran los vasos y la cabeza
camina en dirección al disparo
II.
Del ahora a mis veintidós puntos
se confunden los cielos
escucho gritos piedras
Pasan helicópteros guardo
la respiración los libros
comienzan a comerse mi casa
La cabeza se queda a vivir en el disparo
Sigo cubierto de sangre
mientras un chancho en la cocina
Escribe 64 seis veces en la pared
Estoy mal, Lola, casi no sueño
Tampoco consigo escribir.
Inri
Hay un niño crucificado
en la ventana de mi escritorio
y sobre el lomo de los libros
brotan como nomeolvides
los ojos y el llanto
de los tuertos en la calle.
Mantra
Cuando la tierra te abandona, en momentos
en que el agua te entra a los ojos no temas
El mar puede ser el descenso a la muerte
o el jardín donde juegan los peces
con los tesoros de nuestra memoria.
Entre el plagio y la pared
¿Qué va a hacer el peregrino,
el trotamundos mirando
la danza de las cien islas
que ríen o están cantando?
G. Mistral
El peregrino de los siete nombres
caerá con fuerza sobre la tierra
desde las fauces del caleuche
Dirá con una mano en alto
que su nombre es Antonius Block
pero poco importa verdaderamente
si es O´Higgins, Pizarro o Juan Manuel
Será frente al galope de la luna
que morirán de a poco las hermanas
la sombra proyectada
como un tatuaje de acero sobre la piel
Los marineros condenados a la zozobra
cantarán canciones de la masacre
Algún día encontraremos los restos
cabalgando entre la espuma.
Campana
Caerán los jinetes del día cabalgando sobre la sombra
vencerán los hierros de las rejas que quedaron del diluvio
Ninguna mañana será como las anteriores
extrañaremos el invierno y el amor,
seremos criaturas tan desdichadas
como un viejo borracho en la primavera.

Alonso Mejías Ureta (Santiago de Chile, 2001). Corrector de textos, mochilero y poeta chileno, reside en Argentina desde el año 2021. Algunas de sus traducciones y de sus poemas han aparecido en revistas digitales, y es autor del libro de poesía Los barcos hundidos (Patronus 2025).


