El candidato respaldado por el oficialismo y el referente de la ultraderecha fueron los más votados en la primera vuelta presidencial. Ninguno logró superar el 50% de los sufragios, por lo que la definición quedó postergada para el 21 de junio.

Las elecciones presidenciales de Colombia se encaminan a una segunda vuelta que enfrentará al senador Iván Cepeda, identificado con la continuidad política del gobierno de Gustavo Petro, y al dirigente ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien obtuvo la mayor cantidad de votos en la primera ronda pero sin alcanzar la mayoría necesaria para consagrarse presidente.
De acuerdo con los resultados difundidos por la Registraduría Nacional, De la Espriella cosechó el 43,72% de los votos, equivalentes a más de 10,3 millones de sufragios, mientras que Cepeda obtuvo el 40,91%, con cerca de 9,7 millones de apoyos. La diferencia entre ambos fue menor a tres puntos porcentuales, lo que anticipa una disputa abierta de cara al balotaje previsto para el próximo 21 de junio.
La jornada electoral se desarrolló este domingo en todo el territorio colombiano y también en decenas de países donde residen ciudadanos habilitados para votar. Las mesas permanecieron abiertas durante ocho horas y el escrutinio comenzó inmediatamente después de su cierre, bajo la supervisión de las autoridades electorales.
Según informaron organismos oficiales, los comicios transcurrieron sin incidentes de magnitud. El operativo de seguridad incluyó el despliegue de cientos de miles de efectivos de distintas fuerzas en el marco del denominado Plan Democracia, diseñado para garantizar el normal desarrollo de la elección en un contexto atravesado por tensiones políticas y preocupaciones por la seguridad en algunas regiones del país.
La elección también contó con la presencia de misiones y observadores internacionales encargados de monitorear el proceso electoral. Más de un millar de veedores participaron del seguimiento de la votación y del posterior escrutinio en los distintos centros habilitados.
La segunda vuelta definirá quién sucederá a Gustavo Petro al frente de la Casa de Nariño. El resultado pondrá frente a frente dos proyectos políticos antagónicos y se perfila como una de las disputas electorales más relevantes de América Latina en 2026.


