El indicador que elabora la Universidad Torcuato Di Tella marcó 2,38 puntos en febrero y retrocedió tanto en la comparación mensual como interanual. Pese a la caída, el nivel se mantiene dentro del rango promedio de la gestión de Javier Milei y conserva un núcleo de respaldo social relativamente estable.

El Índice de Confianza en el Gobierno registró en febrero su tercera baja consecutiva, al ubicarse en 2,38 puntos sobre una escala de 0 a 5. El dato implica una leve caída frente a enero y una reducción más marcada respecto del mismo mes del año pasado. Aun así, el nivel actual permanece por encima de los registros que mostraban en igual período las gestiones de Mauricio Macri en 2018 y Alberto Fernández en 2022, lo que confirma que el oficialismo sostiene una base de confianza mayor que la de administraciones anteriores en momentos comparables.
El informe señala que el índice continúa dentro de un rango relativamente acotado desde el inicio del mandato libertario, sin desvíos bruscos. El Gobierno logró instalar agenda pública con iniciativas legislativas y mantiene visibilidad en medios y redes, mientras la oposición permanece fragmentada. Sin embargo, factores económicos y sociales —como cierres industriales, dificultades en el empleo y la persistencia inflacionaria— presionan sobre la percepción social y explican el goteo descendente del indicador.
El desglose por segmentos muestra que el respaldo se concentra en varones, jóvenes de entre 18 y 29 años y residentes del interior del país, mientras que el apoyo resulta menor en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Por nivel educativo, el mayor acompañamiento aparece entre quienes completaron el secundario, por encima tanto de los sectores con menor instrucción como de los universitarios. Según la medición, estos patrones se repiten desde el inicio del gobierno y configuran el núcleo electoral que sostiene a La Libertad Avanza, hoy reforzado por su convergencia con sectores del PRO.


