Las crecidas de los ríos Uruguay y Paraná dejaron más de 400 personas afectadas en Entre Ríos y Corrientes. En Concordia, el Uruguay se acerca al nivel de evacuación, mientras que en Paso de los Libres trasladaron a 25 personas a un centro de asistencia. Los pronósticos anticipan un período de lluvias intensas en los próximos meses.

El avance del agua ya obligó a familias a abandonar sus hogares en distintas localidades del Litoral. Las crecidas de los ríos Uruguay y Paraná mantienen en alerta a las autoridades de Entre Ríos y Corrientes, en un escenario que podría agravarse con nuevas precipitaciones. El fenómeno se produce en un contexto de intensificación de El Niño, que eleva el riesgo de lluvias abundantes e inundaciones durante la primavera y el verano.
Los reportes difundidos entre el domingo y este martes estiman que más de 400 personas resultaron afectadas en ambas provincias. El número comprende distintas situaciones y no equivale a la cantidad de evacuados: mientras algunas familias fueron trasladadas por los operativos oficiales, otras abandonaron sus viviendas por sus propios medios ante la llegada del agua.
Uno de los puntos más comprometidos es Concordia, donde el río Uruguay rondó los 12 metros frente al puerto local. La cota de alerta se ubica en los 11 metros y el nivel de evacuación, en los 12,50. La proximidad de ese límite mantiene bajo vigilancia a las autoridades, ante el riesgo de que la crecida alcance nuevas zonas habitadas.
En Paso de los Libres, Corrientes, 25 personas debieron dejar sus casas y fueron alojadas en el Regimiento de Infantería de Monte 5, donde funciona un centro de evacuación. En otros puntos de la región también se dispusieron medidas preventivas, entre ellas restricciones a la navegación y al tránsito fluvial en algunos pasos fronterizos.
El Paraná también está bajo vigilancia
La preocupación se extiende al río Paraná, cuyos caudales reciben aportes de las cuencas superiores. Las lluvias recientes y las descargas de centrales hidroeléctricas ubicadas aguas arriba forman parte del escenario que siguen de cerca las autoridades.
La evolución de los niveles dependerá de los aportes de agua y de las precipitaciones que se registren en los próximos días. Si las lluvias persisten, las crecidas podrían profundizar las dificultades en localidades ribereñas, caminos y zonas productivas.
En Misiones, el río Iguazú llegó a superar los 12.000 metros cúbicos por segundo, lo que llevó a restringir preventivamente el acceso a los sectores de uso público del Parque Nacional Iguazú el lunes 12 de octubre. Tras el descenso paulatino del caudal, las autoridades habilitaron nuevamente el ingreso para este martes.
La medida respondió a la necesidad de reducir los riesgos ante la fuerza de la corriente. La reapertura, sin embargo, no significa que haya terminado la situación de alerta en la región.
El pronóstico anticipa un Niño intenso
Las inundaciones coinciden con las previsiones de los organismos internacionales sobre la evolución del fenómeno climático. En su actualización del 8 de octubre, el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos estimó en un 83% la probabilidad de que El Niño alcance una intensidad histórica durante el trimestre octubre-diciembre.
Para la Argentina, los pronósticos estacionales indican una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a los valores normales en sectores del Litoral y otras regiones del centro del país. Sin embargo, la presencia de El Niño no implica que todas las cuencas respondan de la misma manera ni permite anticipar por sí sola dónde se producirán nuevas inundaciones.
La evolución dependerá de las lluvias efectivas, los niveles de los ríos, la saturación de los suelos y la capacidad de los sistemas de drenaje y defensa para absorber el exceso de agua.
Con familias evacuadas y varios cursos de agua bajo seguimiento, la prioridad inmediata es sostener la asistencia y anticipar nuevos desplazamientos si las crecidas continúan. Mientras las previsiones climáticas advierten sobre los riesgos de los próximos meses, las inundaciones que ya afectan al Litoral exigen respuestas urgentes para las poblaciones expuestas.


