El Gobierno dispuso subas escalonadas en impuestos y tarifas, con aplicación desde septiembre y continuidad en octubre. Los ajustes buscan actualizar valores atrasados y reducir subsidios.
En los combustibles, el Decreto 617/2025 fijó incrementos en dos fases. Desde el 1° de septiembre, la nafta subirá $10,523 por litro en el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y $0,645 en el de dióxido de carbono (IDC). Para el gasoil, el ICL aumenta $8,577 más $4,644 en áreas diferenciales, además de $0,978 en el IDC. En octubre se completará la actualización acumulada de 2024 y 2025.
En el gas natural, la Secretaría de Energía dispuso una baja del 5,49% en el precio mayorista, aunque será compensada por un aumento en la alícuota del impuesto a zonas frías (de 6,6% a 6,8%) y ajustes en transporte y distribución que rondarán el 2,35%. El efecto en las facturas dependerá de la región y del tipo de usuario.
En electricidad, la Resolución 356/2025 establece una suba del 0,5% en generación y del 2,5% en transporte y distribución, según la evolución de los precios mayoristas y minoristas. Pese a la política de quita gradual de subsidios, entre un cuarto y tres cuartos de los hogares seguirá recibiendo asistencia estatal en sus boletas.
Con este esquema, el Ejecutivo arguye fortalecer las cuentas fiscales y sostener la reducción de subsidios, pero se anticipa un aumento sensible en los costos para familias y empresas.