Washington autorizó por dos meses la producción y comercialización de petróleo iraní y habilitó operaciones financieras vinculadas al sector energético. La medida se conoció tras la primera ronda de conversaciones entre ambos países en Suiza.

Estados Unidos anunció una flexibilización temporal de las sanciones económicas que pesan sobre Irán, en una señal de acercamiento diplomático surgida de las negociaciones que mantienen ambos países con mediación internacional. La decisión permite durante dos meses la producción, exportación y comercialización de petróleo, derivados y productos petroquímicos iraníes, además de habilitar determinadas operaciones financieras vinculadas a esas actividades.
La autorización fue formalizada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro estadounidense, mediante una licencia especial que suspende parte de las restricciones vigentes hasta el 21 de agosto. La medida contempla incluso transacciones con embarcaciones previamente alcanzadas por sanciones y permite que los pagos por la compra de petróleo iraní puedan realizarse en dólares.
El anuncio llegó pocas horas después de la conclusión de la primera ronda de conversaciones entre delegaciones de Estados Unidos e Irán, desarrolladas con mediación de Qatar y Pakistán. Desde Teherán destacaron además la entrada en vigencia de acuerdos para la liberación de unos 12.000 millones de dólares en fondos iraníes que permanecían congelados en el exterior, recursos que serían liberados en dos tramos iguales.
El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Qaribabadi, señaló que durante las negociaciones se constituyeron grupos de trabajo dedicados al levantamiento de sanciones, el programa nuclear, la reconstrucción económica y los mecanismos de seguimiento de los compromisos asumidos. También se acordó establecer canales de coordinación para garantizar la seguridad de la navegación comercial en el estrecho de Ormuz y crear una instancia de prevención de conflictos vinculada a la situación regional.
Mientras avanzan las conversaciones, el presidente estadounidense Donald Trump buscó presentar las concesiones económicas como una consecuencia de la presión ejercida por Washington sobre Teherán. En declaraciones públicas, insistió en que las capacidades militares iraníes fueron severamente afectadas y sostuvo que el gobierno persa tiene interés en alcanzar un entendimiento que reduzca las tensiones acumuladas durante los últimos años.
Las medidas anunciadas constituyen el gesto más importante de distensión entre ambos países en mucho tiempo y podrían abrir una nueva etapa de negociaciones sobre cuestiones energéticas, financieras y de seguridad en Medio Oriente.


