Las acusaciones de enriquecimiento ilícito y la decisión de sostener a Adorni, los ataques de Milei a medios y periodistas y la inédita restricción de acceso a Casa Rosada, las internas del oficialismo y el clima económico adverso, el deterioro político y electoral del liberalismo y el papel del peronismo como fuerza competitiva; por Martín Gambarotta.
La política argentina es entretenida. Hasta los nihilistas de Instagram que suben fotos de personas con máscaras de gas a su cuenta en el fondo no hacen otra cosa que comentar las noticias. Tanta atención del público a los asuntos de gobierno puede llegar a ser una complicación para los que están a cargo de la nación. La población sigue con interés el caso de posible corrupción del Jefe de Gabinete libertario Manuel Adorni. Los libertarios intentan tejer una realidad que lleve la atención hacia otro lado, se esfuerzan por cambiar la agenda. Pero no hay caso, la agenda no cambia, Adorni se atrinchera en su puesto mientras se apilan los detalles de una saga conocida: el viaje con su esposa en el avión presidencial, vacaciones a Punta del Este en avión privado con la familia, una hipoteca sórdida para comprar un departamento en Caballito, maniobras financieras sospechosas para adueñarse de otra casa en un country. Hay una investigación judicial que suma datos y personajes. La escribana de Adorni declaró como testigo y enseguida cobró notoriedad, se volvió célebre en las redes sociales con sus respuestas evasivas a los movileros en las escaleras del juzgado. El juez levantó el secreto bancario y fiscal de Adorni y su esposa. Las novedades van a seguir, no se pueden controlar desde ningún tablero mediático.
El Presidente Javier Milei quiere probar que puede resistir la presión de la prensa y las redes aguantando a su funcionario, pero la pregunta sigue siendo la misma: qué pasará si lo procesan a Adorni por enriquecimiento ilícito.
Cada vez que aparece una acusación en contra de algún libertario en la Casa Rosada dicen que no se van a dejar “psicopatear” por la oposición, principalmente el kirchnerismo.
Psicosis o no, la administración liberal enfrenta otros casos complicados en los tribunales: los supuestos retornos en la agencia de discapacidad estatal y las sospechas de estafa con la criptomoneda chatarra $LIbra que involucran directamente a Milei.
Karina Milei, la hermana del presidente y secretaria general de la presidencia, aparece nombrada en la causa de la agencia de discapacidad. Un fiscal pidió una nueva indagatoria de Diego Spagnuolo, ex titular de la agencia de discapacidad, después de detectar posibles maniobras de corrupción por más de 75000 millones de pesos.
Milei prohibió la entrada de los periodistas acreditados en Casa Rosada que trabajan para los medios acusados de recibir dinero. El presidente tomó la decisión en un momento raro porque el gobierno, desde que Adorni se metió en problemas, se quedó sin vocero, sin voz. Adorni no renunció pero efectivamente se calló la boca. Hay periodistas acreditados en Casa Rosada con la entrada prohibida, pero no hay más conferencias de prensa a cargo de Adorni ni de nadie.
Todo esto ya se sabe, pero la decisión de no entregar a Adorni hace que el caso se ubique continuamente en el presente. La cobertura incesante para saciar la demanda del público enfurece a Milei que dice no poder creer que todos los zócalos de los canales sean negativos.
Los servicios de inteligencia, controlados por el asesor presidencial Santiago Caputo, lanzaron la noticia de que Rusia inyectaba dinero en los medios argentinos para que plantaran notas negativas en contra de Milei. El presidente habló de un hallazgo “histórico” y acusó a los medios involucrados de “traición a la patria”.
Para subrayar su indignación, Milei prohibió la entrada de los periodistas acreditados en Casa Rosada que trabajan para los medios acusados de recibir dinero. El presidente tomó la decisión en un momento raro porque el gobierno, desde que Adorni se metió en problemas, se quedó sin vocero, sin voz. Adorni no renunció pero efectivamente se calló la boca. Hay periodistas acreditados en Casa Rosada con la entrada prohibida, pero no hay más conferencias de prensa a cargo de Adorni ni de nadie.
Lo llamativo es que Milei no parece distinguir entre los periodistas amigos de su régimen y los opositores. Llamó “operadora roñosa” a la periodista liberal Laura Di Marco cuando informó de la supuesta interna entre Karina Milei y Caputo. Caputo también metió su cuchara en esa discusión, le dijo a Di Marco en las redes que es una “viuda de Macri”. Está claro que Macri, un potencial aliado del gobierno, está muerto para Caputo.
Así Milei lleva a la derecha argentina a una guerra facciosa. El presidente, cuando insultó a Di Marco, aclaró que él es el que toma las decisiones en su gobierno. Di Marco había pronosticado que Caputo estaba por dejar el gobierno. Por un momento tal vez Milei se dio cuenta de que estaba siendo operado por su propia hermana. Terminó descargando su violencia verbal sobre una periodista que se desvive por apoyar al Gobierno.
La declaración presidencial sobre quién decide transmite frustración: Milei parece no poder resolver el conflicto entre su hermana y Caputo.
Lo llamativo es que Milei no parece distinguir entre los periodistas amigos de su régimen y los opositores. Llamó “operadora roñosa” a la periodista liberal Laura Di Marco cuando informó de la supuesta interna entre Karina Milei y Caputo. Caputo también metió su cuchara en esa discusión, le dijo a Di Marco en las redes que es una “viuda de Macri”. Está claro que Macri, un potencial aliado del gobierno, está muerto para Caputo.
Caputo viene perdiendo poder en el organigrama de la administración libertaria, pero Milei siente que necesita a su asesor por ejemplo para intentar dar con una estrategia para salvar a Adorni.
La presidencia también le negó la entrada a la Casa Rosada a la periodista liberal acreditada Liliana Franco, que trabaja desde hace 30 años en el diario Ámbito Financiero. Franco se grabó intentando entrar como todos los días a la Casa Rosada y subió el video a las redes cuando la rebotaron. En un ataque de sinceridad dijo: “Con el gobierno de Cristina Kirchner pensé que me iban a sacar de acá y no pasó. Me sacaron con un gobierno liberal”.
Así los liberales argentinos se vienen peleando entre ellos como si fueran militantes socialistas de la Cuarta Internacional.
Las actitudes facciosas se suceden en un clima económico espeso. Lo que se espera es que el índice de inflación de marzo sea alto. La inflación de la Ciudad de Buenos Aires en marzo midió 3%, se informó el viernes.
Milei casi por primera vez está más a la defensiva en los medios porque los datos son claramente malos. Pide “paciencia” y promete una inflación más baja para abril, culpa los “meses duros” en la actitud confrontativa del kirchnerismo.
Milei fue entrevistado en el canal público por dos economistas falderos que se supone cobran del Estado por sus esfuerzos propagandísticos. A los economistas adictos a Milei todavía les queda destacar que el dólar está barato y es de libre acceso.
Al que no le queda otra alternativa más que ir al frente es al Ministro de Economía Luis Caputo. El ministro intenta pintar una realidad incongruente: admite una suba de la inflación y una caída de la actividad económica, pero en una entrevista televisiva habló de un “paseo en el parque” en 2027, el año electoral.
Hay ministros que mantienen el espíritu confrontativo a pesar de las señales negativas. El Canciller Pablo Quirno dijo, «todavía no empezó el horario de protección al menor y el Ministro Luis Caputo se pasea desnudo con (Luis) Majul». Así, tomando su declaración de un modo literal, Quirno retrata al ministro de economía paseando sin ropa por un parque a la vista de menores de edad.
Todas estas turbulencias suceden justo cuando el presidente intenta difundir su prédica de la “moral como política de estado”. Por el momento lo que hay son funcionarios explicando por qué pidieron créditos hipotecarios enormes en el Banco Nación. Un alto funcionario del Ministerio de Economía habló de sus tres propiedades y de un crédito pedido a la banca pública para comprar una segunda vivienda en un country.
Acá hay que citar otra vez a la periodista Franco que dijo que este era un “gobierno liberal”. Por lo pronto es un gobierno liberal con funcionarios que no tienen ningún problema en usar los servicios de un banco estatal. «No hay nada ilegal y mucho menos inmoral», dijo el funcionario en un canal libertario.
Inmoral o no, en el Gobierno se apilan las contradicciones ideológicas. Milei fue entrevistado en el canal público por dos economistas falderos que se supone cobran del Estado por sus esfuerzos propagandísticos. A los economistas adictos a Milei todavía les queda destacar que el dólar está barato y es de libre acceso.
La gestión empieza a crujir. El jueves hubo un cese de tareas en el transporte público de la zona metropolitana por falta de subsidios que demoraron el pago de salarios. El Ministerio de Economía hace rato que tiene problemas para manejar la financiación del transporte público, lo que en la vida real se traduce en que viajar sea una tortura.
El presidente en algún momento se caracterizó como un topo que venía a destruir al Estado desde adentro. Hasta ahora los libertarios no parecen tener la capacidad operativa para deshacerse de la TV Pública y el Banco Nación.
Hay movimientos mínimos que indican cierta incomodidad de algunos funcionarios con las acusaciones de corrupción. Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano, se desprendió de su jefe de gabinete que había pedido un crédito hipotecario y hace saber que su cartera no tiene nada que ver con el manejo del PAMI, la obra social de los jubilados. Para Milei técnicamente el funcionario de Pettovello renunció porque no había “informado” el crédito. Tal vez Pettovello se está anticipando a los hechos en un intento de no tener problemas judiciales. La senadora libertaria Patricia Bullrich dijo que la situación de Adorni “nos duele”. Admitió que el caso impacta sobre la administración libertaria pero que el presidente tomó la decisión de apoyar al funcionario. “Está muy tocado pero Milei decidió mantenerlo”, dijo Bullrich.
La gestión empieza a crujir. El jueves hubo un cese de tareas en el transporte público de la zona metropolitana por falta de subsidios que demoraron el pago de salarios. El Ministerio de Economía hace rato que tiene problemas para manejar la financiación del transporte público, lo que en la vida real se traduce en que viajar sea una tortura.
El movimiento obrero adivina que los meses duros van a seguir. La Confederación General del Trabajo (CGT) anunció una marcha a Plaza de Mayo para el 30 de abril, en la previa al Día del Trabajador.
Los desaguisados libertarios tienen su precio: la caída en las encuestas. Ya hay sondeos que muestran al peronismo ganándole a los libertarios las elecciones presidenciales. Son datos que no significan demasiado, pero que recuerda que el peronismo sigue representando a millones de votantes. Algunos comentaristas todavía dicen que Milei “no tiene oposición” que lo enfrente, pero las que siempre le hacen frente a los gobiernos liberales son las bases peronistas.
Los desaguisados libertarios tienen su precio: la caída en las encuestas. Ya hay sondeos que muestran al peronismo ganándole a los libertarios las elecciones presidenciales. Son datos que no significan demasiado, pero que recuerda que el peronismo sigue representando a millones de votantes. Algunos comentaristas todavía dicen que Milei “no tiene oposición” que lo enfrente, pero las que siempre le hacen frente a los gobiernos liberales son las bases peronistas.
Los conflictos libertarios todavía no llegaron al Congreso. La Cámara de Diputados aprobó la modificación de la Ley de Glaciares promovida por el Ejecutivo y muy criticada por los ambientalistas. El resultado de la votación demuestra que el oficialismo todavía tiene cintura como para manejar el parlamento. En ese recinto, en teoría, tiene que dar un informe Adorni antes de fin de mes.
No es imposible que el asesor presidencial haga renunciar a Adorni para tapar el número de la inflación esta semana. Se viene el titular más temido: Karina 3%, inflación 3% (o más).



