El presidente abrió el 144° período legislativo con un mensaje centrado en reforzar su identidad política, relanzar su agenda reformista y profundizar la disputa con la oposición. Hubo anuncios sobre reformas electoral, judicial y tributaria, en medio de tensiones internas y gestos de distancia con Victoria Villarruel.

El presidente Javier Milei inauguró las sesiones ordinarias del Congreso con un discurso que buscó consolidar a su electorado más fiel y reforzar su narrativa política. En una intervención cargada de críticas a la oposición y al mundo empresarial, el mandatario retomó su tono confrontativo y puso el foco en el peronismo como principal adversario, al tiempo que dejó señales de su proyecto político hacia 2027.
Durante el mensaje, Milei adelantó que impulsará una reforma electoral que incluiría la eliminación de las PASO y cambios en el financiamiento de los partidos, además de un paquete de iniciativas tributarias y una reforma judicial orientada a acelerar los procesos y consolidar el sistema acusatorio. Sin embargo, los anuncios quedaron sin detalles concretos, lo que restó claridad sobre los plazos y el alcance de las medidas.
El discurso también estuvo atravesado por tensiones dentro del oficialismo. La relación con Villarruel volvió a mostrar señales de distanciamiento y la puesta en escena del acto evidenció el protagonismo del círculo más cercano al presidente, en especial de su hermana Karina Milei y del núcleo político que rodea a la Casa Rosada. En ese marco, la apertura legislativa funcionó tanto como presentación de agenda como reafirmación identitaria de un gobierno que apuesta a sostener su base de apoyo en un escenario político cada vez más polarizado.

