OTRO PRESIDENTE DESTITUIDO EN PERÚ: EL CONGRESO ECHÓ A JOSÉ JERÍ TRAS SOLO CUATRO MESES EN EL PODER

El mandatario interino fue removido por una moción de censura aprobada por amplia mayoría en el Parlamento, en medio de denuncias por reuniones irregulares y una nueva investigación judicial. La crisis política peruana suma así un nuevo capítulo a una década de inestabilidad.

El mandatario interino fue removido por una moción de censura aprobada por amplia mayoría en el Parlamento, en medio de denuncias por reuniones irregulares y una nueva investigación judicial. La crisis política peruana suma así un nuevo capítulo a una década de inestabilidad.

El Congreso de Perú destituyó al presidente interino José Jerí, quien llevaba apenas cuatro meses en el cargo tras reemplazar a Dina Boluarte. La moción prosperó con una amplia mayoría parlamentaria bajo acusaciones de “inconducta funcional” y falta de idoneidad, luego de que se conocieran reuniones no registradas del mandatario con empresarios y cuestionamientos por designaciones dentro del Ejecutivo. La salida de Jerí confirma el patrón de recambios abruptos en el poder peruano, donde ningún presidente logra estabilidad desde el fin del mandato de Ollanta Humala en 2016.

El detonante político fue el llamado “Chifagate”, que expuso encuentros del mandatario con empresarios vinculados a contratos estatales y visitas fuera del protocolo oficial. A esto se sumó una investigación preliminar del Ministerio Público por presuntas irregularidades en contrataciones dentro del gobierno. Con su popularidad en caída y antiguos aliados tomando distancia, sectores conservadores y opositores convergieron en el Congreso para impulsar su salida, profundizando la fragilidad institucional del país.

La crisis se produce a pocas semanas de las elecciones presidenciales previstas para abril, en un escenario donde la derecha parlamentaria —dividida entre Fuerza Popular y Renovación Popular— mantiene tensiones internas sobre cómo enfrentar el deterioro político. La figura de Keiko Fujimori volvió a quedar en el centro de la escena por las disputas dentro del bloque conservador, mientras el país suma otro presidente fugaz a la lista que incluye a Pedro Castillo y varios mandatarios interinos en menos de una década.

La destitución refuerza la percepción de un sistema político dominado por la confrontación parlamentaria y la rotación permanente de autoridades. Con el Congreso obligado ahora a designar un nuevo jefe de Estado transitorio, Perú vuelve a transitar un escenario incierto en vísperas de los comicios, en los que se pondrá en juego la posibilidad de recomponer la gobernabilidad tras años de crisis recurrentes.

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