La nueva resolución del organismo nacional reduce honorarios de hasta $1.600.000 a cerca de $800.000 mensuales. Con el recorte de hasta el 50% de sus honorarios, en medio de una recesión económica, los profesionales advierten que el sistema se vuelve inviable.

La crisis en la atención de jubilados sumó un nuevo capítulo: médicos de cabecera del PAMI iniciaron un paro de 72 horas tras un drástico recorte en su esquema de ingresos. La medida surge luego de que el Gobierno fijara una cápita de apenas $2.100 por afiliado, un monto que, según denuncian, no cubre ni los costos básicos del ejercicio profesional y pone en riesgo la continuidad de la atención.
Desde la Asociación de Profesionales del programa (Appamia) explicaron que la resolución oficial elimina el sistema mixto de pagos y lo reemplaza por un modelo exclusivamente capitado, donde el médico cobra un monto fijo mensual sin importar la cantidad de consultas. En términos concretos, detallaron que los ingresos pueden caer de alrededor de $1.600.000 a unos $800.000, mientras aumentan las prestaciones incluidas y se eliminan incentivos por formación y actividad.
El conflicto se da en un contexto más amplio de deuda acumulada y demoras en pagos a prestadores, que ya tensionaban el funcionamiento del sistema. Aunque durante la medida de fuerza se garantiza la atención de urgencias, los profesionales advierten que el nuevo esquema “torna inviable” la actividad y reclaman elevar la cápita a $6.500. Además, evalúan avanzar por la vía judicial mientras crece la preocupación por el impacto que la situación tendrá sobre millones de afiliados.


