La represión en la marcha universitaria y el respaldo de la oposición por encargo de ciertos gobernadores, la demanda de mejores salarios y el relato oficial de los “cien años de populismo”, la amenaza de recesión y el respaldo de EEUU, el papel de Santiago Caputo en el giro nacionalista del gobierno y los discursos antimusulmanes en la interna libertaria; por Martín Gambarotta.
En una actitud represiva novedosa las fuerzas de seguridad dispararon gases lacrimógenos casi al comienzo de la masiva marcha a favor de la Ley de Financiamiento Universitario en el Congreso el jueves. Así el gobierno nacional se dio el gusto de hacerle probar el efecto de los gases a buena parte de la concurrencia. Al cierre hubo enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad. Alcanzó para que la ministra de seguridad tildara a la quinta marcha universitaria de violenta. El Presidente libertario Javier Milei se resiste a acatar un fallo que busca hacer cumplir la ley. El conflicto se alarga, la administración Milei y su ministra criminalizan a la comunidad universitaria lanzando gases de apurada. Aplica un desfinanciamiento por goteo y planes lacrimógenos.
La oposición en el Congreso el jueves falló en su intento de voltear el decreto presidencial 70 que Milei considera la columna vertebral de sus reformas liberales. Es un pequeño triunfo para el presidente porque la votación en contra del decreto hubiera sido otra señal de inestabilidad.
Los grandes medios y parte de la oposición todavía apuntalan a Milei, saben que está en problemas pero no lo dejan caer. Maniobran para hacer valer sus intereses ante un presidente inesperadamente débil. Hubo ocho legisladores opositores que se negaron a dar quorum por orden de los gobernadores de Salta, Jujuy, Santa Fe y Tucumán.
Hay un puñado de diputados peronistas de provincias del norte que también no bajaron a la sesión. A este grupo el gobierno quiere definitivamente de su lado. El Jefe de Gabinete Diego Santilli los apuró diciendo que deben decidirse en su apoyo al Gobierno para que no regrese el kirchnerismo.
Maximiliano Pullaro, el gobernador de Santa Fe, pertenece a la Unión Cívica Radical, un partido históricamente ligado a la universidad pública. Pullaro recibió muchas críticas, aunque por el momento esta claro que prioriza no agravar una potencial crisis de gobernabilidad a cambio de favores de los libertarios. Hay un puñado de diputados peronistas de provincias del norte que también no bajaron a la sesión. A este grupo el gobierno quiere definitivamente de su lado. El Jefe de Gabinete Diego Santilli los apuró diciendo que deben decidirse en su apoyo al Gobierno para que no regrese el kirchnerismo.
El argumento libertario es que no se puede complir con la ley de financiamiento sin especificar las partidas en el presupuesto para financiarlo.
Milei no logra bajar el riesgo país. Ahora el presidente dice que solo se le puede atribuir a su gobierno 100 puntos del riesgo país. Intenta establecer que el “70%” de la población no quiere volver atrás políticamente, sin embargo las encuestas señalan que el 60% desaprueba su gestión. El presidente también subió la cantidad de dinero que dice tener para combatir las posibles turbulencias políticas el año que viene. Milei dice que dispone de una “bazuka” de 125 mil millones de dólares cuando en un principio habló de 75 mil millones.
Milei jura estar concentrado en bajar la inflación. La inflación en septiembre midió 1.9%. No es un buen número, pero es una suba estable que le permite al Gobierno aparentar que está ganando esa contienda. El problema ahora es que las encuestas marcan que la población quiere mejores salarios por sobre la inflación. Una cosa es pedirle a los liberales que hagan como si estuvieran venciendo la inflación anclando los ingresos y otra cosa es exigirles mejores salarios. De hecho, las administraciones liberales históricamente se dedicaron a destruir los salarios y los derechos laborales.
El problema ahora es que las encuestas marcan que la población quiere mejores salarios por sobre la inflación. Una cosa es pedirle a los liberales que hagan como si estuvieran venciendo la inflación anclando los ingresos y otra cosa es exigirles mejores salarios.
Los libertarios hablan de 100 años de fracasos de políticas populistas: hacen mal las cuentas históricas. No computan los 18 años de dominación liberal después del derrocamiento de Juan Perón en 1955, ni los siete años del proceso militar que comenzó en 1976 y mucho menos los diez años de experimentación neoliberal con el peso convertible en los 90.
Que la población le pida mejoras salariales a una administración que pisa sistemáticamente las paritarias, tal vez termine revelando que los libertarios no tienen ninguna intención de aumentar ingresos. Milei aborrece hablar de justicia social y la distribución del ingreso.
La pregunta es si la agenda económica local es lo suficientemente fuerte como para doblegar el panorama internacional donde Milei todavía lleva ventaja, sobre todo si la ultraderecha golpista confirma su victoria en la segunda vuelta presidencial de Brasil.
La pesadilla para Milei y su Ministro de Economía Luis Caputo es la palabra recesión. El Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de recortar el pronóstico de crecimiento para este año. El presidente habló por teléfono con el Secretario de Estado de Estados Unidos Marco Rubio, en otra señal de que cuenta con el apoyo constante de Washington.
La pregunta es si la agenda económica local es lo suficientemente fuerte como para doblegar el panorama internacional donde Milei todavía lleva ventaja, sobre todo si la ultraderecha golpista confirma su victoria en la segunda vuelta presidencial de Brasil.
Había entusiasmo en el gobierno con la visita del Papa León XIV programada para el mes que viene. Ahora esa visita está en duda después de la operación de pulmón a la que se sometió el Papa.
Milei ahora casi maquinalmente repite que está seguro de ganar las elecciones presidenciales el año que viene. Caputo está al borde de tener que negar su renuncia. El presidente dijo que las versiones sobre una dimisión de Caputo son una “pelotudez” y destacó que tiene una relación “simbiótica” con su ministro.
La simbiosis no disipa los nervios en el frente económico. Los rumores sobre la renuncia de Caputo se dispararon cuando Milei consultó a un economista argentino radicado en Nueva York. A la prensa tradicional por un momento le gustó la idea de tener un nuevo ministro, de hecho aparecieron en los diarios caricaturas de Caputo con moscas volando alrededor como si ya estuviera liquidado. Hubo fuego amigo: el dueño de la plataforma de ventas Mercado Libre criticó al Banco Central por querer imponer aclaraciones sobre la tasa financiera total de los préstamos.
El resultado en Brasil todavía no está puesto. Milei necesita de esa confirmación dado que le declaró la guerra al Presidente Lula Da Silva. Ahora la sorpresa sería que triunfe Da Silva.
Milei sigue confiando que su palabra crea realidad. Su objetivo ahora es relativizar el riesgo país. Hay que prestarle más atención a las publicaciones que hace en X el asesor presidencial Santiago Caputo, que es el ingeniero del giro nacionalista de Milei y de su arremetida para abrazar el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Milei sigue confiando que su palabra crea realidad. Su objetivo ahora es relativizar el riesgo país. Hay que prestarle más atención a las publicaciones que hace en X el asesor presidencial Santiago Caputo, que es el ingeniero del giro nacionalista de Milei y de su arremetida para abrazar el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.
Hay una ola nacionalista que se desató con el truinfo de la Selección sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial. El gobierno de Milei está yendo a fondo con los reclamos. La Cancillería argentina, actualmente bajo la conducción de Pablo Quirno, presentó una solicitud formal de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar. El pedido se hizo luego de que venciera el ultimátum de dos semanas que el Gobierno le había fijado al Reino Unido para detener el proyecto petrolero Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte.
Santiago Caputo declara en público que Argentina tiene que ganar el reclamo de soberanía, contemplando que el Reino Unido se está transformando en un estado islámico por sus inmigrantes. Hay algo revulsivo en la discriminación pública ejercida por Santiago Caputo y su lugarteniente el Gordo Dan contra los musulmanes, que parece ser parte de una interna. Hay dirigentes del gobierno libertario cuyos seres queridos descansan en el Cementerio Islámico argentino.



