La masiva marcha universitaria y la función de la protesta callejera, la necesidad de una organización política y electoral más estructurada frente al gobierno, la estrategia de ahogo presupuestario y privatización, la fragmentación potencial de la derecha y el escenario internacional, Peter Thiel y el fascismo tecnológico con sede en Argentina; por Martín Gambarotta.
El gobierno del Presidente libertario Javier Milei enfrenta protestas en la calle. El martes la manifestación en Plaza de Mayo a favor de que se cumpla la ley de financiamiento universitario fue masiva. Van cuatro protestas por el conflicto, pero el gobierno no cede. En cambio propuso una farragosa batalla legal que tiene que dirimir la Corte Suprema. La novedad es que un funcionario de la cartera educativa de Milei dijo que la administración acatará el fallo de la Corte. Lo que se destacó en la marcha fueron los carteles hechos a mano. En realidad, ese tipo de carteles no son una novedad absoluta, pero ahora contrastan cada vez más con la dominación de los medios masivos y las redes sociales.
El que sale a la calle puede hacer un cartel, enviarle su mensaje personal de protesta a Milei, el ajustador. Para los que protestan, la comunidad universitaria, el presidente propone una cínica guerra de atrición para terminar eliminando la educación pública. Los libertarios dicen que no quieren cerrar universidades pero en los hechos las ahogan presupuestariamente. Hablan de “restricciones presupuestarias” y salvaguardar el déficit cero para no habilitar los fondos.
Es fácil llegar a la conclusión de que las protestas no alcanzan. Lo que hace falta es una reacción política más organizada, una ofensiva electoral. Igual, la voz de la calle puede ser determinante si el descontento se intensifica, si la estrategia del ahogo se extiende a toda la población. Los libertarios, incluídos los periodistas amigos del régimen, dicen que la protesta por las universidades es “política”, una conspiración de la oposición partidaria, y que las universidades están plagadas de militantes. Hablan de “privilegios”.
El contratista que le reformó la casa en un country a Adorni, confirmó pagos en negro. Todo el mundo evade, el contratista le dijo a la prensa, algo sorprendido por el escándalo. Milei hace poco declaró que los evasores son héroes por enfrentarse al estado y no criminales
Milei se vende como “reformista” pero hasta ahora lo único que supo hacer es liquidar empleados públicos indefensos y tratar de demoler el sistema de educación pública dejándolo sin recursos. El Ministerio de Economía anunció que están listos los pliegos para la privatización de la compañía de agua AySA, pero son llamativamente lentos para avanzar en ese frente. El gobierno busca por lo menos 500 millones de dólares con la privatización en lo que aparenta ser una liquidación para hacerse de billetes para cubrir deudas.
El tiempo ya no corre enteramente a favor de Milei. Su Jefe de Gabinete Manuel Adorni enfrenta una causa judicial por supuesto enriquecimiento ilícito. La última novedad en el caso Adorni es la revelación de un testigo de más gastos por parte del funcionario que pagó al contado en dólares. Otro testigo, el contratista que le reformó la casa en un country a Adorni, confirmó pagos en negro. Todo el mundo evade, el contratista le dijo a la prensa, algo sorprendido por el escándalo. Milei hace poco declaró que los evasores son héroes por enfrentarse al estado y no criminales. Adorni también está siendo investigado por otro tema: al parecer Adorni era un aficionado a las criptomonedas. Además, el hermano de Adorni también tiene una causa abierta por sus ingresos.
Si se lo cita a indagatoria Adorni tendrá menos espacio para maniobrar. El efecto inmediato con o sin indagatoria es el derrumbe en las encuestas de todos los libertarios, principalmente Milei y Adorni.
Esto disparó el nerviosismo en la cúpula libertaria. El estrés es palpable. Milei desoyó los sutiles cuestionamientos de la Senadora oficialista Patricia Bullrich en una reunión de Gabinete. El presidente sostiene que está dispuesto a perder una elección antes de tener que deshacerse de Adorni. Bullrich está en una posición privilegiada. Ya no es ministra, tiene una banca en el Senado. No puede ser despedida por cuestionar al presidente kamikaze. Cultiva subrepticiamente su propia agenda que por momentos adquiere un tono de campaña presidencial. Al mismo tiempo, ahora Bullrich hace declaraciones criticando el estado de la Ciudad de Buenos Aires dando a entender que podría ser candidata a jefa de gobierno en la capital el año que viene. Perfectamente Bullrich puede transformar esa jugada electoral en la ciudad en una candidatura presidencial si Milei en efecto cae.
La caída en las encuestas del oficialismo tiene un costo real: la potencial fragmentación de la derecha. Macri encabezó un acto el viernes, dijo que si Milei se sigue equivocando le abre las puertas otra vez al “populismo”.
La declaración más audaz de Bullrich fue decir que Milei sufre de “emocionalidad”, un intento de decirle de manera elegante al presidente que es un desequilibrado. Bullrich viene insistiendo en público que Adorni tiene que apurar la presentación de su declaración jurada.
Hay que repasar: Bullrich viene del partido de centroderecha PRO, fue candidata a presidenta en 2023. Cuando Milei fue electo presidente fue corriendo a su sede de campaña para aliarse con los libertarios. Ahora Bullrich se presenta como levemente desafiante.
Esto ocurre cuando el PRO también marca distancias. Hay legisladores del PRO que quieren que el expresidente Mauricio Macri sea candidato en las presidenciales del año que viene por la centroderecha. Macri, dicen, tiene que ganar para “construir” el país después de la “destrucción” desatada por Milei. La caída en las encuestas del oficialismo tiene un costo real: la potencial fragmentación de la derecha. Macri encabezó un acto el viernes, dijo que si Milei se sigue equivocando le abre las puertas otra vez al “populismo”. Macri, para los libertarios, está proponiendo un escenario de negociación de candidaturas. El Ministro del Interior Diego Santilli pertenece al PRO pero no fue al acto del viernes.
En la última reunión no estuvo presente Santiago Caputo, el principal asesor del presidente. Después empezó a circular la versión de que la ausencia de Caputo se debía a una misión relámpago “secreta” a los Estados Unidos para reunirse con funcionarios de la administración Trump. El viaje no tuvo nada de “secreto” porque se informó en todos los medios, pero al asesor le gusta cultivar un perfil de misterio.
Hay versiones de nerviosismo también en la llamada “mesa política” del Gobierno. En la última reunión no estuvo presente Santiago Caputo, el principal asesor del presidente. Después empezó a circular la versión de que la ausencia de Caputo se debía a una misión relámpago “secreta” a los Estados Unidos para reunirse con funcionarios de la administración Trump. El viaje no tuvo nada de “secreto” porque se informó en todos los medios, pero al asesor le gusta cultivar un perfil de misterio. También es público su enfrentamiento interno con Karina (“Kari” para Adorni) Milei, la hermana del presidente. Caputo maneja sus tiempos y emite señales de que su salida del Gobierno es dificultosa, porque tiene contactos privilegiados con Estados Unidos más allá de las operaciones locales de la hermana presidencial y controla los servicios de inteligencia argentinos que hace poco sellaron un acuerdo político con las agencias estadounidenses. El asesor presidencial maniobra en un campo que “Kari” no conoce. De hecho, fue supuestamente convocado porque la administración Trump está preocupada por el costo electoral del caso Adorni. No hay manera de que Milei pueda engrupir a Washington: también tiene que cerrar filas con la política que Donald Trump elija para tratar con China. Los intereses chinos en Argentina también son una preocupación para Trump. Así, una eventual salida de Caputo ahora tendría un precio alto, sería una señal de que Milei perdió el apoyo de Estados Unidos.
Por ahora, el escenario internacional favorece a Milei y relativiza la probabilidad de su colapso electoral. En la semana el jefe de la CIA estaba en La Habana para negociar con el gobierno comunista de la isla una serie de posibles reformas, en un “contexto de relaciones bilaterales complejo”, según Cuba. El expresidente socialista de Bolivia Evo Morales el viernes denunció un plan para eliminarlo orquestado por Estados Unidos.
Milei durante una entrevista con un canal en línea muy amigo trató de congraciarse con Trump diciendo que con sus políticas había enriquecido a los argentinos. El presidente admitió que estos fueron meses duros para su gobierno, confirmando que no se le escapa que los salarios perdieron contra la inflación. La inflación es alta, admitió Milei.
Milei intentó explicar la inflación alta hablando de una gran conspiración kirchnerista que incluía planes para un “golpe de Estado”. Los hechos indican otra cosa. Los libertarios ganaron las elecciones el año pasado y la inflación de marzo tocó el 3,4% cuando el riesgo político se había disipado. Milei y su ministro de economía ya no prometen una “inflación mensual empezando con 0” para septiembre o agosto.
La inflación en abril midió 2,6%, bajó por primera vez en diez meses. Esto le permite a los libertarios hacer una lectura simplificada de la situación, y así lanzar por las redes una cascada de excusas para prometer un futuro mejor: el riesgo país baja, la inflación cae, el dólar está controlado, mejoró la calificación financiera del país. Son los ingredientes de una argumentación que los libertarios amasan para defender su administración. Durante la entrevista a Milei le brotó la “emocionalidad”, maldijo con puteadas a periodistas y políticos enemigos. La furia de Milei, su tendencia a la invectiva como ningún otro presidente argentino desde 1983, le está ganando enemigos entre sus potenciales aliados. En otras declaraciones, Milei trató a una periodista del grupo conservador La Nación de “genocida” por apoyar el aborto y de “sorete” por quejarse de las jubilaciones bajas. A la Diputada Marcela Pagano, que entró al parlamento en la lista oficialista y está embarazada, le dijo “cerda”. Pagano denunció a Milei por presunto encubrimiento porque el presidente habló de un presunto intento de coima por parte de un empresario.
Milei intentó explicar la inflación alta hablando de una gran conspiración kirchnerista que incluía planes para un “golpe de Estado”. Los hechos indican otra cosa. Los libertarios ganaron las elecciones el año pasado y la inflación de marzo tocó el 3,4% cuando el riesgo político se había disipado. Milei y su ministro de economía ya no prometen una “inflación mensual empezando con 0” para septiembre o agosto. Lo que estaban haciendo lanzando esa proyección fue tratar desesperadamente de manejar las expectativas en un contexto adverso que incluye la guerra con Irán. Puede que los libertarios pasen la tormenta, pero también puede que todo termine siendo un bolazo catastrófico urdido por Milei y su ministro. La respuesta de la calle a las excusas oficiales sobre la situación económica angustiante es que “las cosas no están como el Gobierno dice que están”.
Milei habló mucho el jueves, apareció en dos canales en línea amigos, pero no hizo comentarios sobre Adorni. Los rumores todavía hablan del reemplazo de Adorni por el Canciller Pablo Quirno. Milei el viernes se reunió con Adorni y Quirno, pero otra vez se volvieron a negar cambios en el gabinete.
Milei no detiene la confrontación. Los libertarios ahora son los nuevos ricos. Un diputado libertario exhibicionista llevó su camioneta eléctrica Tesla al estacionamiento de la Cámara de Diputados. Milei mismo reveló que le pidió una de esas camionetas de regalo “para Argentina” al dueño de Tesla Elon Musk, que se negó. Milei dijo que tenía la ilusión de pintar la camioneta plateada de negro para usarla de prestado mientras sea presidente.
No todo está perdido si Washington todavía se altera por las elecciones del año que viene. La democracia todavía existe. El día de la marcha universitaria el Ministro de Economía Luis Caputo se reunió en el Ministerio de Economía con Peter Thiel, el multimillonario tecnológico. Thiel se había entrevistado hace poco con Milei y disparó versiones de que tiene un especial interés en apoyar el proyecto libertario argentino.
Las apariciones de Milei en los canales en línea emiten una pequeña señal en la interna libertaria. Uno de los canales en el que fue entrevistado pertenece a la facción libertaria Las Fuerzas del Cielo, que responde a Santiago Caputo y reniega del armado territorial encabezado por la hermana del jefe de Estado.
No todo está perdido si Washington todavía se altera por las elecciones del año que viene. La democracia todavía existe. El día de la marcha universitaria el Ministro de Economía Luis Caputo se reunió en el Ministerio de Economía con Peter Thiel, el multimillonario tecnológico. Thiel se había entrevistado hace poco con Milei y disparó versiones de que tiene un especial interés en apoyar el proyecto libertario argentino.
El ministro Caputo no fue muy específico al informar sobre el contenido de la charla con Thiel, un filósofo (igual que Alejandro Fantino) fanático de la literatura fantástica. Brotan expertos sobre Thiel, se habría comprado una mansión en Barrio Parque para seguir de cerca la política argentina. Fantástico también es el mundo que propone Thiel, controlado por su empresa que compacta data para que potencialmente sea usada en contra de la ciudadanía. El interés del multimillonario en Argentina “excedería lo comercial”, se dijo.
Thiel, como todo multimillonario, de verdad se cree amenazado por una revuelta masiva que termine llevándoselo puesto a pesar de sus miles de millones de dólares. La alternativa para enfrentar a la reacción se ensayó en la Batalla de Chile de 1973: crear poder popular.
Thiel se presenta como un súper libertario en lucha contra la dominación de los estados pero sus empresas en el fondo no son más que glorificadas proveedoras estatales en materia de seguridad. Se especula que el nuevo “súper” régimen de inversión del Ministerio de Economía está diseñado para beneficiar a las empresas tecnológicas que además buscan terrenos y recursos naturales en el país para sus proyectos.
Thiel también estuvo reunido con el presidente ultraderechista de Chile, lo que disparó reclamos de informes por la oposición en ese país. La prensa crítica de los Estados Unidos describe a Thiel y los de su clase como “oligarcas” y “feudales”. Si esto sigue así, el planeta terminará siendo gobernado por lectores de Tolkien.
Ante este panorama, lo que florecen son esos carteles hechos a mano en manifestaciones masivas. Thiel, como todo multimillonario, de verdad se cree amenazado por una revuelta masiva que termine llevándoselo puesto a pesar de sus miles de millones de dólares. La alternativa para enfrentar a la reacción se ensayó en la Batalla de Chile de 1973: crear poder popular.



