Tras los bombardeos sobre Venezuela y el secuestro de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos lanzó un ultimátum a La Habana y aseguró que no habrá más asistencia energética ni financiera. Cuba respondió que “nadie nos dicta qué hacer” y Caracas ratificó su alianza histórica con la isla.

Donald Trump redobló este domingo su ofensiva regional y apuntó directamente contra Cuba. En un mensaje de tono hostil, el mandatario estadounidense anunció el corte total del petróleo y del apoyo financiero que Venezuela enviaba a la isla, al que definió como el fin de una relación que, según su versión, “sostuvo durante décadas” al gobierno cubano. “¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba!”, escribió, en lo que presentó como un ultimátum.
El presidente de Estados Unidos afirmó además que La Habana brindaba “servicios de seguridad” a los últimos gobiernos venezolanos a cambio de crudo, y sostuvo que esa etapa se terminó tras el ataque militar lanzado la semana pasada. En ese marco, aseguró que Venezuela quedó bajo protección directa del Ejército estadounidense, al que describió como “el más poderoso del mundo”, y advirtió a Cuba que debería aceptar un acuerdo “antes de que sea demasiado tarde”, sin detallar consecuencias.
La respuesta cubana no tardó en llegar. El presidente Miguel Díaz-Canel rechazó las amenazas y sostuvo que Cuba es una nación “libre, independiente y soberana”, que resistió durante 66 años el hostigamiento de Washington. “Nadie nos dicta qué hacer”, afirmó, y acusó a Estados Unidos de carecer de autoridad moral para señalar a la isla. También aseguró que el país se prepara para defenderse “hasta la última gota de sangre”.
Desde Caracas, el gobierno venezolano ratificó su “histórica” relación con Cuba y denunció la escalada de presión estadounidense. En un comunicado, el canciller Yván Gil subrayó que el vínculo entre ambos países se basa en la solidaridad y la cooperación, y recordó que las relaciones internacionales deben regirse por los principios del Derecho Internacional, la no intervención y la autodeterminación de los pueblos. El texto concluyó con un llamado al diálogo político y diplomático como única vía para resolver conflictos.
La amenaza de Trump golpea en un punto sensible de la economía cubana, altamente dependiente del petróleo venezolano para la generación eléctrica, y se inscribe en una estrategia más amplia de presión sobre América Latina y el Caribe. En paralelo, el mandatario estadounidense incluso avaló en redes sociales un comentario que sugería a su secretario de Estado, Marco Rubio, como futuro presidente de Cuba, reforzando el clima de confrontación regional.


