El EMAE del Indec retrocedió 0,3% tanto en la comparación interanual como frente a octubre. La baja estuvo explicada por el derrumbe de la industria, el comercio y la construcción, los rubros de mayor peso en la economía real.

La actividad económica registró en noviembre un nuevo retroceso y confirmó el deterioro del nivel de producción hacia el cierre de 2025. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) difundido por el Indec, el indicador cayó 0,3% respecto de noviembre de 2024 y 0,3% en relación con octubre, un desempeño que profundizó la desaceleración observada en los meses previos.
Aunque diez de los sectores relevados mostraron subas interanuales, el resultado general fue negativo debido al desempeño de las actividades con mayor incidencia en el producto. La industria manufacturera se desplomó 8,2%, el comercio retrocedió 6,4% y la construcción cayó 2,3%, tres rubros que explican una porción decisiva del entramado productivo y del empleo. En contraposición, la intermediación financiera encabezó nuevamente los avances, con un crecimiento del 13,9%, seguida por el agro (10,5%) y la explotación de minas y canteras (7%).
El acumulado del año hasta noviembre arrojó una suba del 4,5% interanual, pero el dato escondió una tendencia descendente sostenida. A comienzos de 2025, ese mismo indicador había alcanzado picos del 6,4%, para luego perder impulso mes tras mes, en línea con la caída del consumo y el freno de la producción industrial.
El retroceso de noviembre se dio, además, inmediatamente después del triunfo del presidente Javier Milei en las elecciones legislativas de octubre y ratificó las señales de enfriamiento que ya habían anticipado los indicadores sectoriales. La persistencia de la caída, incluso más pronunciada que en octubre, volvió a poner en cuestión la solidez de la recuperación oficial y dejó al descubierto que el nivel de actividad se sostiene principalmente por la timba financiera y los sectores extractivos, mientras la economía real continúa en retroceso.


