Desde este lunes, las tarifas aumentan 5,4% en el AMBA y profundizan la caída de pasajeros. El transporte ya es el gasto más pesado para muchas familias.

El costo de viajar en el Área Metropolitana de Buenos Aires vuelve a subir y supera el ritmo de la inflación mensual. Desde este lunes, el boleto de colectivo y subte aumenta un 5,4%, en un contexto marcado por menos frecuencias, caída de usuarios y salarios rezagados. El impacto ya se siente: en abril, la cantidad de pasajeros cayó un 21%, consolidando una tendencia a la baja.
Con la actualización, el cuadro tarifario alcanza niveles récord. El subte pasa a costar $1.490,36, mientras que el boleto mínimo de colectivo en la Ciudad se ubica en $753,86. En la provincia de Buenos Aires, el piso es aún más alto: $918,35 para el tramo inicial, lo que profundiza la desigualdad entre jurisdicciones, especialmente para quienes viajan todos los días desde el conurbano hacia la Capital.
Detrás de estas subas opera el esquema de “indexación más dos”, que ajusta las tarifas mensualmente según la inflación más un adicional del 2%. El resultado es un sistema que empuja los precios por encima del promedio general y acelera la pérdida de usuarios: en marzo los viajes bajaron 11% y en abril el retroceso se profundizó.
El peso del transporte en la economía cotidiana ya es determinante. Según datos del IIEP (UBA-CONICET), una familia tipo destinó más de $101.000 mensuales solo para trasladarse a trabajo y estudio. En ese escenario, el recorte de subsidios y la actualización automática de tarifas configuran una tendencia clara: moverse en el AMBA se vuelve cada vez más caro y menos accesible.


