La discusión sobre el futuro político del jefe de Gabinete quedó postergada hasta el 25 de junio, pero la oposición cree estar cada vez más cerca de reunir los votos necesarios para avanzar con una moción de censura. El respaldo anunciado por senadores alineados con Mauricio Macri agrega tensión al escenario parlamentario.

La definición sobre la situación de Manuel Adorni en el Senado deberá esperar una semana más. Oficialismo y oposición acordaron suspender la sesión prevista para este jueves y trasladar el debate al 25 de junio, cuando se tratará el pedido de interpelación al jefe de Gabinete junto con otros expedientes pendientes. Sin embargo, lejos de descomprimir el conflicto, la postergación dejó al descubierto un escenario cada vez más complejo para el funcionario.
Uno de los movimientos más significativos de las últimas horas llegó desde el PRO. El senador Martín Goërling Lara confirmó que el bloque respaldará tanto la interpelación como la eventual moción de censura contra Adorni. Aunque el espacio cuenta con una representación reducida en la Cámara Alta, la decisión incrementa la presión sobre otros sectores opositores y también sobre los diputados macristas, que hasta ahora evitaron acompañar iniciativas que pudieran derivar en la salida del principal colaborador político de Karina Milei.
En el Senado sostienen que la oposición está cerca de alcanzar los 37 votos necesarios para aprobar la moción de censura, cifra que representa la mayoría absoluta de la Cámara. De concretarse ese escenario, el 2 de julio podría desarrollarse una jornada decisiva: primero tendría lugar la interpelación de Adorni y, si sus explicaciones no conforman a los legisladores, podría abrirse paso la votación para apartarlo del cargo.
La estrategia comenzó a delinearse durante una reunión encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, de la que participaron representantes de distintos bloques, entre ellos Patricia Bullrich, José Mayans, Eduardo Vischi, Carlos «Camau» Espínola, Beatriz Ávila, Carolina Moisés, Flavia Royón y Natalia Gadano. Allí se acordó reorganizar el cronograma legislativo y avanzar con una interpretación del artículo 101 de la Constitución que permitiría tratar directamente la moción de censura mediante mayoría absoluta.
Si finalmente comparece ante el Senado el 2 de julio, Adorni enfrentará un contexto mucho más adverso que el registrado durante su última exposición ante el Congreso. La incógnita pasa ahora por saber si el presidente Javier Milei y el resto del gabinete volverán a respaldarlo de manera presencial o si el oficialismo optará por otra estrategia frente a una oposición que busca capitalizar el creciente desgaste político del funcionario.


