El Ministerio de Economía convocó a una concesión por 50 años para las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, bajo un régimen de acceso abierto y con beneficios del RIGI para inversiones superiores a los USD 200 millones.

El Gobierno oficializó el llamado a licitación pública nacional e internacional para la concesión por cinco décadas de las líneas ferroviarias de carga Belgrano, San Martín y Urquiza, que abarcan 7.594 kilómetros de vías en 16 provincias con conexión a los principales puertos del país y a cinco países de la región.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la medida a través de su cuenta en la red social X y anticipó que la resolución será publicada en el Boletín Oficial. Según explicó, el esquema de acceso abierto permitirá la participación de múltiples operadores en condiciones objetivas, e incluirá Planes de Inversiones Obligatorias durante los primeros cinco años de gestión.
Caputo defendió la iniciativa al señalar que «durante décadas el Estado sostuvo un sistema que se deterioraba año tras año pese al gasto creciente de los contribuyentes» y destacó que, si bien la producción agropecuaria se multiplicó por seis desde 1970, el Belgrano Cargas transporta hoy menos carga que entonces. «El problema no fue la falta de demanda, sino la ausencia de incentivos correctos«, afirmó el funcionario.
Desde la Secretaría de Transporte remarcaron que la empresa Belgrano Cargas y Logística S.A. atraviesa una situación crítica, con pérdidas económicas significativas, alto número de descarrilamientos y un incumplimiento de entre el 20 y el 40 por ciento del mantenimiento programado durante 2023. Frente a ese panorama, el modelo propuesto busca que el sector privado aporte el capital, la experiencia y asuma el riesgo empresario.
La concesión contempla además la posibilidad de acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para quienes inviertan al menos USD 200 millones en la renovación de vías. También se prevén obras obligatorias y optativas que serán ponderadas en la adjudicación, y los recursos provenientes de la venta de material rodante existente se destinarán a un fideicomiso para financiar parcialmente esas mejoras.
Entre las intervenciones prioritarias se encuentran eliminar el cuello de botella ferroviario en Santa Fe, recuperar el ramal azucarero de la línea Belgrano y rehabilitar los corredores principales de las líneas San Martín y Urquiza. Con un plazo de 50 años, el Gobierno busca otorgar previsibilidad para inversiones de gran escala y garantizar que el concesionario tenga incentivos para mantener y renovar la red durante toda la vigencia del contrato.


