Violencia, territorio, memoria familiar. Yo es un otro. De lo íntimo a lo colectivo. Estos poemas de La Pau Gómez Roldán, nacidos de la performance oral, pueden tomar una emoción y convertirla en paisaje, en un ritmo; pueden hacerla cuerpo. Cierta sensación de inmediatez: verbos que se acumulan para acortar la distancia entre la experiencia y el decir.
Domingo noche
Escucho tus ronquidos desde la habitación de al lado
mi piel se eriza cuando tu respiración se corta
y entra en mí el deseo de que cese el aliento
ese maldito aliento que te mantiene vivo
el mismo que te permite caer de pie, esquivar las balas
y andar con la suerte que nadie aún te haya roto a trompadas
en Rivadavia y Nazca.
¿Será el castigo de ser tu sangre, no verte morir mientras
clavás cuchillos desafilados en el lomo de la madre que te dio la vida?
¿Será el castigo de las deudas que andes a oscuras huyendo como vampiro?
Fui niña entonces
idealizaba despertar con tu cuerpo tibio
dando los últimos espasmos que soltaran tu alma
ver caer el velo de la felicidad atrapada de tragedia en el llanto obligado de nosotras –tus hijas-
al abrir los ojos el olor a parisiennes penetraba mi nariz
la tristeza inundaba mi presencia y me sabía despierta.
Soy más grande ahora
los ronquidos no cesaron, los cuchillazos tampoco
mis deseos de infancia con el paso del tiempo
se convirtieron en brujería.
Brujería que corre por mis venas y mis manos quechuas
el grito siniestro monte dentro y el coraje de caminar sin luz
esquivar espantos callar almamulas llamándoles por su nombre de pila
como cualquier mañana pasada la luna llena.
¿Por qué no me atreví a envenenar tu comida?
¿Por qué días posteriores al golpe esperaba el abrazo?
¿Por qué no permití que mis sueños se llevaran los tuyos lejos?
¿Por qué esta niña deseosa de asesinar calló tanto tiempo el anhelo de verse ensangrentada en el espejo?
Las ancestras enseñaron a esperar y la niña supo soportar en vigilia
con calma presente, la sonrisa impuesta y bien puesta.
Soy adulta ahorita,
los ronquidos no cesaron, ya no los escucho en la habitación de al lado
la brujería está dada corriendo la rueda
hoy es el tiempo, el nuestro
caminás con miedo a tu sombra, comiendo pan duro, vistiendo harapos
tratás de trepar al quebracho ya quemado en la hoguera
las ancestras y descendencia nos hemos sentado en ronda.
Aullidos de noche y los sueños son lo único que te queda
los sueños son nuestros haremos de ellos tu salamanca eterna
aullidos en la noche y sueños es lo único que te queda
y los sueños son nuestros
haremos de ellos tu salamanca eterna.
*
Entre latas y virulana
Mis ojos vidriados de ayer
aún mantienen los últimos rayos de sol
espero la luna.
Caigo en la idea y la noche se asienta.
Mañana será diferente, parafraseo en son de compromiso
el cuco no va a comer los pies.
No voy a prestar mi boca
hoy no.
No quiero ser partícipe del subidón
ese maldito zumbido, de ese maldito subidón
un pipazo un pipazo, tres pipazos un peso
y tu (mi) papá no existen.
Las piedras de los encendedores
raspan chispan lloran extrañan aman, no entienden
golpean contra los pasillos.
Los pibes espían silencian la llama de la lata.
Shhhh
La eternidad de la noche es una y es la misma siempre
no hay diferencia alguna, menguante, llena, tres cuartos, nueva.
Yo
yo espero que el cuco no me coma los pies
que no tenga que poner mi boca para levantar el mango
pa´ los pipazos de la noche, la eterna noche.
Shhhh
mi papá no existe,
se borra entre colillas y virulana.
Una vez más mis ojos vidriados
trozos de sol entre mis lagañas
anuncian que el cuco me comió los pies en la eterna noche.
*
Tablas y cintazos
6 x 1: 6
6 x 2: 12
6 x 3: ----------------------- 18
6 x 3: 18
18 latigazos me despiertan
el cinturón blanco me pica la espalda escalofríos –espero el sol pa´ ir a la escuela-
el guardapolvo blanco me atrapa, me asfixia me recuerda
y me pillo
El puño cerrado de mi padre es =
a la suma de las partes de la X² + la suma de mi infancia resquebrajada + la ∛ de los insultos que caen en mí.
¿Cómo puedo resolver la ecuación con tan solo nueve años?
¿Cuál es la X posible a despejar?
Sostengo mi existencia entre números y tablas
que no entiendo y no puedo aprender
cicatrices en mi espalda la nariz torcida
marcan lo torpe que soy con los números.
6 x 4: 24
6 x 5: 30
6 x 6: 36
El pis recorre el parqué
Se lleva consigo el intento de dignidad.
Me tapo esquivo y me entrego.
Soy torpe con números
soy tonto no sirvo
¿Por qué naciste?
La culpa es solo mía
Soy mierda soy sustancia que entra por mi nariz
Y me pillo de nuevo.
6 x 7: 42
6 x 8: 48
6 x 9: 54 54 54
6 x 9: 54
Me tocan me hacen ver me miran me llevan
“No soy nadie”
54 latigazos blancos penetran
mi dermis llora inhala
me despierto odiando
me visto de negro escapo al sol
me inyecto inhalo de nuevo fumo jalo
disuelvo vuelvo un vuelvo
6 x 10: 60 veces recuerdo en el día lo torpe que soy con los números
Y hoy, hoy le sigo escapando al blanco.
(versos para aquel niño sensible de villa Bosch)
*
El río en el Fuerte
Me cuentan de ¨la Chirusa¨
me dicen de la Cristina
escucho relatos de la tía de la madre de la hermana
entre pizzas y pizzas
puedo saborear esa herencia
de muza y tiempo justo de leudar.
Respiro ese abrazo sudor del fuerte
entre calles laberintos siento tus sentires
tus ojos puestos en el río atraviesan los monoblocks despintados.
Amar en tiempos de cólera
Amar cuando no hay luz, ni guita pa´ las velas
donde el entorno es oscuro
las paredes chorrean humedad
es ahí donde nos elegimos apretujar
es ahí donde estamos en tiempo justo.
(a las memorias de Cristina, la mejor pizzera de los pasillos del fuerte Apache)
*
Hambre
Junta los dedos se los lleva a la frente
trata de encontrar la bendición
raspa entre cejas el suspiro del espíritu santo.
El mismo que invoca desde diciembre
una vez más se sienta, desea la cena
una vez más lo espera el cocido y el pan.
Una vez más abraza a su vieja y le agradece
¡calla el grito!
del deseo de pastel de papa gratinado.
Sonríe saca a la luz sus dientes astillados.
Sonríe y mira los ojos agrietados
hundidos en poxi nevado y miseria.
Sonríe a la mujer sin emitir sentires
sonríe la contempla
sonríe trata de disimular su desesperación en el último tabaco armado.
Pesimista sostiene la mueca en su rostro
sin decir lo que sus tripas resuenan
en las paredes intestinales
sin abrazar más que las tres rodajas de pan
que quedan en la alacena
¡HAMBRE!
*
Despertar
El llanto atravesó mi pecho, desperté y lloré
Le lloré al primer amargo que calienta mi existencia
lloré fuerte y con ganas al primer pis de la mañana
lloré mientras me cambiaba
lloré, chorreé, goteé.
Enredé en mi cuello un pañuelo
para que nadie notara la grieta-llanto
que partía en dos mi presencia.
Yo empantanada
el bisabuelo Julio sentado en la galería
pregunta: ¿Cuándo va a llorar mi ‘hijita?
El pañuelo ya no sostiene la bifurcación
cada gota desprende una parte de mí
me sumerjo en el río-llanto
grito, siento veo
mis piernas quedarse del otro lado de Av. San Martín
el pañuelo es ahora un hilo endeble
sin fuerzas para sujetarme.
Crece el llanto-río
inunda los eucaliptos de Bosch
hace invisibleimposible el camino
lloré choreé goteé.
*
Círculo
Sueña la niña al costado de la vía
entre escombros y manzanillas
saborea el humo negro de plástico quemado.
Sueña la adolescente con ojos derramando rímel
de resaca semidesnuda encarnada al colchón
transpira imágenes de la noche,
sueña a la niña jugando al costado de la vía
salta rayuelas, ¨pica para mí y para todes mis compas¨
de vestido naranja con tres limones
Recuerdos nuevos remotos viejos entre alcoholes y media con volados.
Sueña la niña a esa adolescente futura
la imagina de lentes llena de libros y organizaciones sociales
la sueña con ganas de mochilas livianas.
Sueñan proyectan sueñan recuerdan.
Sueña la mujer parturienta entre contracciones
evoca a todas sus ancestras
a la niña al costado de la vía
a la joven gedienta entre luces y humo
las lleva consigo, son un solo suspiro
Sueña la mujer pariendo
abraza a todas sus vidas.
*
Reflexiones de merienda
hoy no me sentí morir.
pensé horas
de a ratos conté los minutos que faltan entre la merienda y la cena
hoy decidí dejé andar libremente lo más primitivo del ser
HOY SIMPLEMENTE QUIERO MATAR

La Pau Gómez Roldán. Marrona quichua. Profesora de Filosofía y Sociología. Lleva el proyecto de cinecleta por Argentina, monte adentro. Poeta del conurbano. Participa de slam oral desde el 2022. Campeona de campeones en el Slam de Tres de Febrero 2024. 3er puesto Slam Nacional de poesía oral 2025. Tiene un fanzine publicado en 2025, Ed. Tresveinte.


