El avance regional de la derecha y la insinuación de respaldo financiero de Scott Bessent, la recesión y las promesas de una etapa de prosperidad que nunca llega, el acercamiento de Bullrich a economistas críticos y la posibilidad de que el malestar social altere las perspectivas electorales en Argentina, la extranjerización de tierras y la…
Es mejor pensar que al Presidente libertario Javier Milei se le abre un camino cierto hacia la reelección el año que viene. La ultraderecha golpista ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil. La contienda se define en una segunda vuelta pero el Presidente Lula da Silva ahora corre desde atrás. No es lo que marcaban las encuestas. Ahora Milei, usando el caso Brasil de ejemplo, puede relativizar las encuestas que lo muestran en problemas. Milei apoyó de lleno a Flávio Bolsonaro, el candidato de la derecha. Generó una crisis diplomática total con Brasil con sus ataques insultantes a Da Silva antes del voto. Si el triunfo de Bolsonaro se confirma en un balotaje, el continente queda casi completamente dominado por la derecha.
Los arquitectos de esa dominación son las agencias de Estados Unidos comandadas por el Presidente Donald Trump. Trump terminó con el bolivarianismo en Venezuela por la fuerza. Validó que las nuevas autoridades en Caracas surgieran desde las entrañas del aparato bolivariano. Sorpresa: ahora no hay tantos pedidos públicos en el mundo por la democracia en Venezuela.
El alineamiento de Milei con Trump es total. Hay retribución: el Secretario del Tesoro Scott Bessent acaba de declarar que está dispuesto a rescatar a Milei financieramente de nuevo, como hizo antes de las elecciones de medio término el año pasado, cuando los libertarios zozobraban.
El plan del Departamento de Estado está funcionando. El continente se “tiñe de azul”.
En Argentina, ese modelo parece implicar sumir a buena parte de la población en la miseria, pero asegurándose el control político gracias a los dólares de Bessent en última instancia. La oposición demócrata ya le cuestiona a Trump sus intervenciones directas en elecciones ajenas. Trump mismo enfrenta elecciones de medio término el mes que viene y lo que está en boga en Estados Unidos es una corriente socialista dentro del Partido Demócrata.
El alineamiento de Milei con Trump es total. Hay retribución: el Secretario del Tesoro Scott Bessent acaba de declarar que está dispuesto a rescatar a Milei financieramente de nuevo, como hizo antes de las elecciones de medio término el año pasado, cuando los libertarios zozobraban.
A nivel nacional hay leves mejoras en los índices de la construcción y la industria, sin embargo, la economía no despega. De hecho, hay una recesión en puerta. Igual, los comentaristas amigos creen ver buenas noticias en el índice de inflación en la Ciudad de Buenos Aires, que midió 1,8%. Los asesores libertarios lo dicen abiertamente: Milei cree que crea realidad cuando habla. Lo que pasa es que el letargo económico todavía deja abierta la posibilidad de que Milei sea derrotado el año que viene. Hay una pesadilla para el oficialismo y es que las habladurías de Milei terminen generando una recesión.
El Ministro de Economía Luis Caputo pronosticó los mejores 18 meses económicos en la historia del país y eso no estaría sucediendo. Caputo no deja de hacer declaraciones cada vez más bestiales para ocupar el centro de la escena. Ahora el ministro dijo que en las elecciones del 2027 el oficialismo le va a “arrancar la cabeza” a la oposición.
Lo que en realidad empieza a ponerse en juego es la propia cabeza de Caputo: sus promesas de bonanza no se materializan. Milei ya movió su pronóstico de mejora económica hasta después de las elecciones presidenciales del 2027. Para algunos en la interna libertaria Caputo se fue de boca.
El peligro para el oficialismo es su desbande en facciones si la depresión no cesa. El Gordo Dan, un agitador libertario en redes, se dedicó a pegar figuritas en contra de la “islamización de Argentina”. Se ganó una demanda judicial de la colectividad. Hay funcionarios de orígen musulman en el Gobierno, pero Dan dijo que lo tiene sin cuidado. Dan busca mantener alto su perfil, incluso si eso implica meterse con el origen religioso de personas de su propio partido.
Un periodista económico opositor el viernes se animó a decir que “Caputo está de salida” y que la renuncia puede arrastrar al equipo del Banco Central. “No llega a noviembre”, agregó, destacando la intención de ejecutar una “corrección cambiaria”.
De a poco, las miradas de sus colegas en el Gabinete se posan en Caputo, y si la situación no mejora, la presión va a ir en aumento. El presidente se reunió con un economista argentino con base en Wall Street que encontró algunas fallas en el plan económico, sobre todo porque considera que el dólar está barato. Los columnistas financieros subrayan que ese economista también expuso sus ideas en una reunión de Gabinete a la que Caputo decidió faltar. La Senadora oficialista Patricia Bullrich también se junta con economistas neoliberales críticos de las políticas de Milei. El presidente se reunió con Bullrich el viernes a la mañana en Olivos, en un intento de despejar los rumores de que la senadora ya es una rival interna, dispuesta a disputarle la candidatura presidencial. Fue una conversación “profunda”, según Bullrich: “Hablamos de todo lo que vengo planteando, con total sinceridad”, dijo.
El desayuno presidencial con la senadora rebelde puede ser otra señal de que Milei está comenzando a considerar alternativas a las políticas de Caputo, por más que el presidente haya jurado “morir con las botas puestas’’. Un periodista económico opositor el viernes se animó a decir que “Caputo está de salida” y que la renuncia puede arrastrar al equipo del Banco Central. “No llega a noviembre”, agregó, destacando la intención de ejecutar una “corrección cambiaria”. Así, el ministro queda expuesto a que se planten rumores sobre su renuncia en los medios.
El mapa regional indica de todos modos que Milei debería ganar el año que viene. La economía real argentina y el ánimo de la calle pueden dar vuelta el resultado sorpresivamente. La vitalidad del peronismo no se apagó.
La Corte Suprema emitió un fallo que habilitaba la compra sin límites de tierras por parte de extranjeros. (…) En cuestión de días la Corte se desdijo. Hay miembros de la Corte Suprema que tienen ambiciones políticas y fue notorio como no soportaron quedar del lado equivocado del sentimiento popular.
Bessent dice que el cambio continental comenzó en Argentina con el triunfo de Milei, pero hay un sector del liberalismo internacional expresado a través de la prensa financiera británica que es más crítico. Le piden a Milei menos histrionismo y más “pan y manteca”.
Si Bolsonaro gana la segunda vuelta, como es probable, entonces Milei va a tener unas semanas de celebración. Los libertarios señalan que todos los candidatos presidenciales de América apoyados por Milei, incluido Trump, ganaron.
Claro que hay imprevistos, el humor social es incontrolable. La población parece estar apoyando posturas nacionalistas desde que Argentina le ganó a Inglaterra en la semifinal del Mundial y los jugadores desplegaron una bandera a favor de la causa de Malvinas.
La Corte Suprema emitió un fallo que habilitaba la compra sin límites de tierras por parte de extranjeros. El viernes la Corte suspendió con una cautelar el artículo del decreto presidencial 70 que derogaba la Ley de Tierras de 2011.
En cuestión de días la Corte se desdijo. Hay miembros de la Corte Suprema que tienen ambiciones políticas y fue notorio como no soportaron quedar del lado equivocado del sentimiento popular.
Los manejos del Banco Central con el oro físico, que ahora se presume está en una cuenta del Banco de Basilea en Londres, y las supuestas pérdidas señaladas por la Auditoría General de la Nación, no encajan en la ilusión malvinera que pretenden tejer los libertarios.
Milei busca sumarse a la ola patriótica intensificando los reclamos de soberanía sobre Malvinas, pero también queda mal parado con la ley de tierras porque su objetivo es la extranjerización. Los manejos del Banco Central con el oro físico, que ahora se presume está en una cuenta del Banco de Basilea en Londres, y las supuestas pérdidas señaladas por la Auditoría General de la Nación, no encajan en la ilusión malvinera que pretenden tejer los libertarios.
Tampoco es muy nacionalista el conflicto del gobierno nacional con las universidades públicas por el financiamiento aprobado por el Congreso.
Si se mira más allá de Malvinas, Milei no es nacionalista. La administración libertaria anunció la privatización de la empresa de agua AySA. El Gobierno se mueve lento en el frente de las privatizaciones, algo que indica que tiene problemas de gestión.
El camino para la reelección de Milei está habilitado. Su derrota, si se mira el mapa latinoamericano todo pintado de azul, sería una sorpresa. Pero las sorpresas electorales existen sobre todo si se termina de comprobar que el plan económico libertario lo que busca es imponer la pobreza.



