Ueno Bank recibió más de 869 millones de dólares de fondos jubilatorios del Estado paraguayo y patrocinó encuentros de la ultraderecha internacional, entre ellos una gala en Mar-a-Lago donde premiaron al consultor argentino. La trama conecta al detenido por intento de femicidio con asesores del presidente Santiago Peña y operadores políticos que también actuaron en Argentina.

El escándalo financiero que sacudió a Paraguay expuso una trama que va mucho más allá de la crisis bancaria: el Ueno Bank, beneficiado con una millonaria inyección de recursos del sistema previsional, fue también uno de los principales patrocinadores de eventos y organizaciones de la ultraderecha internacional. Entre sus actividades figura el financiamiento de la Hispanic Prosperity Gala 2026, realizada en Mar-a-Lago, donde el consultor argentino Fernando Cerimedo recibió un reconocimiento por su trabajo en campañas electorales de la región. El caso también salpica al entorno del presidente Santiago Peña, cuya renuncia quedó vinculada al derrumbe de la entidad y al escándalo con los fondos de los jubilados.
Durante la gestión de Peña, Ueno pasó de ocupar un lugar marginal en el sistema financiero paraguayo a convertirse en un actor de peso, luego de recibir más de 5 billones de guaraníes —unos 869 millones de dólares— provenientes del Instituto de Previsión Social (IPS). Según la investigación publicada por El Ciudadano, esos recursos previsionales fueron desviados de manera irregular para sostener el crecimiento del banco, que a su vez financió encuentros de la derecha conservadora continental. Entre ellos, la gala organizada en Florida por el empresario y periodista español Javier Negre, fundador de La Derecha Diario junto a Cerimedo.
El encuentro reunió a referentes internacionales del espacio, como Eduardo Bolsonaro, el presidente Javier Milei y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, estos dos últimos mediante intervenciones en video. También participaron figuras vinculadas a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), el espacio que articula a dirigentes y organizaciones de la derecha global. Ueno figuró como patrocinador principal de la gala, cuyas entradas VIP alcanzaban los 5.000 dólares. La entidad también respaldó otras iniciativas de ese circuito, entre ellas el denominado Wall Street Latino, vinculado a la organización de encuentros conservadores.
Uno de los nexos políticos centrales de la trama es Andrés «Andy» Rivas, socio de Cerimedo y asesor informal de Peña, que acompañó al mandatario y al canciller paraguayo Rubén Ramírez Lezcano en distintas actividades internacionales, pese a no tener un cargo oficial. Rivas mantuvo contactos con dirigentes y organismos de Estados Unidos, Israel y la OEA, y también desplegó vínculos en Argentina. Junto a Cerimedo intervino en el acercamiento al exlibertario Ramiro Marra y organizó en 2024 un viaje a Taiwán de los diputados Álvaro Martínez, de La Libertad Avanza, y Karina Bachey, del PRO, financiado por el gobierno taiwanés. También tuvo relación con José Luis Espert, Luis Rosales y el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, con quien compartió actividades y encuentros institucionales. Cerimedo, por su parte, permanece detenido en Bolivia, acusado de intentar asesinar a su pareja.


