El candidato de extrema derecha obtuvo el 47,03% de los votos contra el 45,15% del actual mandatario. La diferencia fue de más de 2,5 millones de sufragios. La segunda vuelta será el 25 de octubre.

Las encuestas volvieron a fallar en Brasil. Flávio Bolsonaro quedó primero en la elección presidencial y se impuso por poco más de dos puntos sobre Lula, en una primera vuelta marcada por una fuerte polarización. Con el 99,18% de las mesas escrutadas, el candidato del Partido Liberal alcanzaba el 47,03% de los votos frente al 45,15% del actual presidente.
Ninguno de los dos consiguió superar el 50% necesario para evitar una segunda vuelta, por lo que volverán a enfrentarse el domingo 25 de octubre. El resultado dejó mejor posicionado al hijo de Jair Bolsonaro, que consiguió más de 56 millones de votos y aventajó a Lula en algo más de 2,5 millones de sufragios.
La elección volvió a concentrarse casi por completo en las dos principales fuerzas. Los otros 11 candidatos presidenciales no llegaron al 3% de los votos, en un escenario que remite a la disputa de 2022 entre Lula y Jair Bolsonaro. Esta vez, la extrema derecha estará representada por Flávio, mientras su padre cumple una condena de 27 años por el intento de golpe de Estado contra el gobierno de Lula.
Uno de los datos que explica la ventaja de Bolsonaro fue su desempeño en los principales distritos electorales del país. Se impuso en Minas Gerais, Río de Janeiro y San Pablo, los tres estados con mayor cantidad de electores. En Río obtuvo el 53,02% y en San Pablo el 51,93%, mientras que también logró imponerse en Minas Gerais.
El resultado presidencial estuvo acompañado por un fuerte avance del apellido Bolsonaro en el Congreso. Michelle Bolsonaro, esposa del expresidente y exprimera dama, fue elegida senadora por el Distrito Federal con el 29% de los votos. También consiguieron cargos Carlos Bolsonaro, que obtuvo una banca en el Senado por Santa Catarina; Jair Renan Bolsonaro, elegido diputado por ese mismo estado; y Renato Bolsonaro, hermano de Jair, que consiguió un escaño en la Cámara de Diputados por San Pablo.
La participación electoral llegó al 78,93%. Los votos en blanco representaron el 1,84% y los nulos, el 2,93%. En Brasil, el voto es facultativo desde los 16 años y obligatorio para los ciudadanos de entre 18 y 70.
Con la primera vuelta ya definida, Lula deberá ahora intentar revertir una diferencia considerable en apenas tres semanas. El 25 de octubre, Brasil volverá a las urnas para resolver una elección que, contra lo que anticipaban buena parte de las encuestas, comenzó con ventaja para el candidato de la familia Bolsonaro.


