Una delegación de legisladores demócratas cuestionó el endurecimiento de las sanciones impulsadas por la Casa Blanca y advirtió que las restricciones agravan la crisis humanitaria. Las declaraciones se conocieron mientras Donald Trump afirmó que investiga una posible presencia de drones iraníes en Cuba.

Un grupo de congresistas estadounidenses criticó la política de la administración de Donald Trump hacia Cuba y aseguró que el endurecimiento de las sanciones está convirtiendo a la isla en una «Gaza silenciosa», al considerar que las restricciones afectan de manera directa las condiciones de vida de la población.
La delegación, integrada por Delia Catalina Ramírez, Teresa Leger-Fernández, Mark Pocan y Maxine Dexter, visitó Cuba durante cuatro días y mantuvo reuniones con autoridades del gobierno, entre ellas el presidente Miguel Díaz-Canel.
Tras el viaje, los legisladores sostuvieron que las medidas económicas impulsadas por Washington profundizaron la crisis energética y dificultan el acceso de la población a servicios esenciales. «Puede que no haya bombardeos, pero existen condiciones que impiden a las personas desarrollar su vida cotidiana. No pueden trabajar, conservar alimentos ni acceder a suministros médicos», afirmó el congresista Mark Pocan.
El legislador también descartó que existan negociaciones avanzadas entre ambos países para aliviar las tensiones y cuestionó el rol del secretario de Estado, Marco Rubio. «Está convirtiendo esto en algo personal y no profesional», señaló.
Las críticas coincidieron con una nueva escalada en el discurso de la Casa Blanca. Desde el Despacho Oval, Trump aseguró que Estados Unidos investiga una posible presencia de drones iraníes en Cuba y advirtió que, si se confirma esa información, su gobierno actuará «en breve».
A su vez, Rubio reafirmó que Washington continuará utilizando «todas las herramientas a su disposición» para impulsar cambios políticos y económicos en la isla. En la misma línea, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, sostuvo que Cuba alberga instalaciones de inteligencia vinculadas a Rusia y China.
En paralelo, el gobierno estadounidense anunció un nuevo paquete de sanciones dirigido contra el Ministerio de Turismo cubano y varias empresas estatales, al considerar que forman parte de la estructura económica que sostiene al gobierno de la isla.
Desde La Habana, Díaz-Canel denunció que las nuevas medidas representan un recrudecimiento de la «guerra contra el pueblo de Cuba» y advirtió que el endurecimiento del embargo, sumado al bloqueo energético, agrava una situación ya marcada por reiterados apagones nacionales y una severa crisis económica.
Las nuevas tensiones se producen en un contexto de creciente deterioro de las relaciones bilaterales y pocos días después de que Marco Rubio recordara el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021, ocasión en la que volvió a reclamar reformas políticas y económicas para Cuba.


