La suma extraordinaria no se actualiza desde la asunción de Javier Milei y pierde poder de compra frente a la suba de precios. Con el haber mínimo, los ingresos quedan muy por debajo de la canasta básica.

El Gobierno volvió a oficializar el pago de un bono de 70 mil pesos para jubilados y pensionados que perciben el haber mínimo, sin introducir modificaciones en el monto. La medida, publicada en el decreto 213/2026, confirma la decisión de sostener una suma fija que permanece sin cambios desde diciembre de 2023, pese al fuerte avance de la inflación en ese período. El refuerzo continúa siendo no remunerativo y no se incorpora al haber previsional.
Con la actualización por movilidad, el haber mínimo alcanzó en marzo los 369.600 pesos, lo que representa un incremento mensual de apenas 2,88 por ciento. Sumado el bono, el ingreso total asciende a 439.600 pesos. Sin embargo, esa cifra queda muy lejos del costo de vida, ya que la Canasta Básica se ubica por encima del millón trescientos mil pesos, según los últimos datos disponibles.
La continuidad del bono en el mismo nivel implica una fuerte pérdida de poder adquisitivo: desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, la inflación acumulada ronda el 250 por ciento, mientras que el adicional extraordinario no registró aumentos. La política previsional oficial alcanza también a beneficiarios de la Prestación Básica Universal, la Pensión Universal para el Adulto Mayor y otras pensiones no contributivas, que reciben el mismo refuerzo sin actualización.
Desde el Ejecutivo sostienen que la decisión responde a los problemas que presentaba la fórmula anterior, a la que responsabilizan por distorsiones en los haberes. Con esos argumentos, el Gobierno mantiene sin cambios el bono, aun cuando su deterioro frente a la inflación profundiza la brecha entre los ingresos de los jubilados y el costo real de subsistencia.


