La entidad que conduce Santiago Bausili tomó un préstamo a un año, con una tasa del 7,4% anual. Los dólares se usarán para cubrir el pago externo que vence este viernes y se agregan al stock previo de compromisos.

Tras semanas de gestiones reservadas y tensión financiera, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció la toma de un préstamo por U$S 3000 millones otorgado por seis bancos internacionales. El destino de los fondos es explícito: cancelar un vencimiento de deuda externa que opera el viernes 9, en una maniobra que vuelve a mostrar la lógica de endeudarse para pagar deuda preexistente.
La operación se estructuró como un repo (pase pasivo), un crédito de corto plazo con garantías reales. En este caso, el BCRA entregó bonos soberanos Bonar 2035 y Bonar 2038 como respaldo. El plazo de devolución será de 372 días y la tasa asciende al 7,4% anual, resultado de la referencia SOFR, hoy en torno al 3,7%, más 400 puntos básicos adicionales.
Desde la entidad que preside Santiago Bausili destacaron un supuesto “fuerte interés” de los bancos participantes y aseguraron que las ofertas recibidas llegaron a U$S 4400 millones. Para el Central, la operación “ratifica la capacidad de acceso al financiamiento en condiciones de mercado”, aun cuando el costo del crédito consolida una dinámica de mayor carga financiera a corto plazo.
En términos prácticos, el préstamo permite al ministro de Economía, Luis Caputo, reunir los dólares necesarios para afrontar un vencimiento por U$S 4200 millones. A esos fondos se suman unos U$S 1800 millones que el Tesoro mantiene en una cuenta del BCRA y otros U$S 700 millones obtenidos por la venta de activos energéticos. El resultado es un esquema que no reduce el endeudamiento, sino que lo reconfigura, reemplazando obligaciones inmediatas por nuevos compromisos con tasas elevadas.


