El cajoneo de la nueva metodología para medir el IPC derivó en una crisis interna en el organismo y puso en cuestión la credibilidad del dato oficial. Las estimaciones privadas ubican la inflación del primer mes de 2026 en torno al 2,5%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires fue del 3,1%.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a enero, en un contexto atravesado por la polémica en torno a la medición de la inflación y la reciente renuncia de Marco Lavagna, que profundizó las dudas sobre la credibilidad del indicador oficial.
Según estimaciones privadas, la inflación de enero habría mostrado una leve desaceleración respecto del 2,8% registrado en diciembre, interrumpiendo la tendencia alcista que se consolidó desde junio de 2025 y que se profundizó a partir de septiembre, cuando los registros mensuales volvieron a ubicarse por encima del 2%.
De esta manera, el dato que difundirá el organismo —calculado con la metodología anterior— se habría mantenido por encima de ese umbral, pese a la expectativa de un leve descenso en el sendero inflacionario de los últimos meses.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central proyectó una inflación del 2,4% para el primer mes de 2026 y estimó que la variación interanual alcanzará el 22,4% hacia fin de año.
Como anticipo, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires fue del 3,1% en enero, lo que implicó una aceleración de 0,4 puntos porcentuales respecto de diciembre (2,7%). En términos interanuales, el alza de precios en el distrito porteño llegó al 31,7%.
El dato de CABA se ubicó por encima de las proyecciones nacionales debido a que el IDECBA ya aplica una metodología actualizada basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18 con base 2021, que debía comenzar a utilizarse a nivel nacional este mes, pero cuya implementación fue postergada. El INDEC continuará calculando el IPC con la ENGHo 2004/05.
La consultora Equilibra estimó una inflación mensual del 2,2% en enero, con subas destacadas en restaurantes y hoteles (3,8%), bienes y servicios varios y alimentos y bebidas no alcohólicas (3,1% en ambos casos) y salud (2,8%). La variación interanual fue calculada en 32%.
El economista Gonzalo Carrera atribuyó la desaceleración mensual a la baja en alimentos no estacionales, la moderación de precios regulados tras los fuertes aumentos de diciembre y la estabilidad del tipo de cambio, que abarató algunos bienes del núcleo inflacionario.
Por su parte, EcoGo Consultores estimó que la inflación en alimentos y bebidas fue del 2,5%, con subas lideradas por verduras, mientras que las carnes registraron aumentos cercanos al 3,6% mensual.
La Fundación Libertad y Progreso calculó una inflación del 2,6% en enero y una variación interanual del 32,1%, aunque proyectó una posible desaceleración a partir de febrero. Según la entidad, la dinámica inflacionaria reciente respondió a la menor demanda de pesos en un contexto de incertidumbre electoral, que impactó en el tipo de cambio y luego en los precios de los bienes transables.
En tanto, la consultora C&T relevó un incremento mensual del 2,4% en el Gran Buenos Aires, lo que permitió “romper la tendencia al alza de los meses previos”, y estimó una inflación anual del 29,2%. En ese informe, alimentos y bebidas fue el rubro de mayor aumento (4,1%), impulsado principalmente por las subas en verduras y carnes.


