Un relevamiento nacional de la consultora QSocial indicó que la mitad de los consultados afirmó que ya no puede seguir esperando mejoras económicas. Además, el 67% consideró que el esfuerzo actual no dará resultados en el futuro y el 61% cree que el Gobierno no podrá resolver los principales problemas del país.

La mitad de los argentinos asegura que ya no está dispuesta a seguir esperando una mejora en su situación económica como resultado de las políticas del gobierno de Javier Milei, según una encuesta nacional realizada por la consultora QSocial.
El estudio, basado en 1.323 casos en todo el país y con un margen de error de +/- 2,9%, mostró que el 50% de los consultados respondió que «ya no puede esperar más» para que las medidas económicas tengan un impacto positivo en su vida cotidiana.
En contraste, el 20% dijo que está dispuesto a esperar hasta las elecciones presidenciales de 2027, el 10% hasta fines de este año y el 8% hasta mediados de 2027. Un 12% no respondió o no tomó una posición.
La encuesta también relevó la percepción sobre la situación del país. El 48% la calificó como «mala», el 35% como «regular» y apenas el 16% la definió como «buena». No obstante, al comparar el presente con diciembre de 2023, cuando Milei asumió la Presidencia, el 31% consideró que el país está mejor.
Respecto de las perspectivas económicas, el 47% cree que dentro de un año la situación será peor, mientras que el 26% espera una mejora y el 21% piensa que permanecerá sin cambios.
Entre las principales preocupaciones de los encuestados aparecen el trabajo y la pobreza, ambos con el 21% de las menciones. Les siguen la corrupción (19%), la inflación (11%), la inseguridad (8%), la Justicia (6%) y otros problemas (12%).
En cuanto a la capacidad del Gobierno para enfrentar esos desafíos, el 61% opinó que no podrá resolverlos, frente a un 32% que manifestó confianza en que sí lo hará.
Además, el 64% sostuvo que Milei gobierna «para algunos sectores», mientras que el 25% consideró que lo hace para la mayoría de la población.
Por último, el relevamiento reflejó un fuerte rechazo a la política de ajuste. El 67% de los consultados no cree que los sacrificios económicos actuales vayan a traducirse en beneficios futuros y rechazó la idea de que las medidas sean necesarias aunque impliquen costos en el corto plazo.


