En enero, las farmacias comercializaron 56.079.730 unidades, mientras que en febrero el número se redujo a 52.753.963, lo que representa una caída del 5,9%. Esta tendencia negativa inició en octubre de 2024, con un retroceso del 6,42% en comparación con noviembre, y se repitió a los meses siguientes.
El desplome en la venta de medicamentos se ha convertido en un síntoma alarmante de la profunda crisis social que atraviesa Argentina como consecuencia del plan económico implementado por el gobierno nacional. Según datos de la Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa), las farmacias del país experimentaron una caída acumulada de cuatro meses consecutivos en el despacho de medicamentos, con una disminución de 3,3 millones de unidades vendidas en febrero de 2025 en comparación con enero del mismo año.
Las cifras reveladas por Cofa son contundentes: en enero, las farmacias comercializaron 56.079.730 unidades, mientras que en febrero el número se redujo a 52.753.963, lo que representa una caída del 5,9%. Esta tendencia negativa se inició en octubre de 2024, con un retroceso del 6,42% en comparación con noviembre, seguido de una caída del 0,7% en diciembre y un descenso del 1,8% en enero de 2025.
Este marcado descenso se observa tanto en la venta de medicamentos con receta (el denominado «mercado ético») como en la de aquellos de venta libre. Entre diciembre y febrero, las ventas de medicamentos con receta se desplomaron casi un 10%, mientras que las de venta libre cayeron un 6% en el mismo período.
La crisis no solo se refleja en la cantidad de unidades vendidas, sino también en la recaudación de las farmacias. En diciembre, la facturación del sector alcanzó los $834.516,4 millones, pero en febrero se desplomó a $790.607,7 millones, lo que implica una caída del 5,5% y una pérdida de $43.908,6 millones para los comercios farmacéuticos en tan solo dos meses.
Este fenómeno coincide con el acelerado deterioro del poder adquisitivo de los salarios, que dificulta cada vez más el acceso de los ciudadanos a bienes esenciales como los medicamentos. A esta situación se suma la decisión del gobierno nacional de recortar los beneficios en el acceso a medicamentos para jubilados y pensionados a través del PAMI, el programa de asistencia médica para adultos mayores.
El informe de Cofa destaca que los medicamentos del PAMI aumentaron un 5,06% en los dos primeros meses del año, duplicando el incremento de los productos que no están sujetos a la regulación del gobierno nacional, que registraron una suba del 2,7%. En marzo, los precios de los medicamentos del PAMI aumentaron otro 2,2%, elevando la variación acumulada al 7,37% en el primer trimestre de 2025.
La combinación de la caída en las ventas, la disminución en la recaudación, el deterioro del poder adquisitivo y el aumento de los precios de los medicamentos, especialmente para los sectores más vulnerables como los jubilados, configura un escenario de profunda preocupación para el sector farmacéutico y para la sociedad en su conjunto.