Desde la tregua acordada en octubre de 2025 también hubo 3.756 heridos. Desde el inicio de la ofensiva israelí, el balance del genocidio asciende a 73.283 palestinos muertos y 173.864 heridos.

Las autoridades de la Franja de Gaza informaron este lunes que ya son 1.158 los palestinos muertos y 3.756 los heridos desde la entrada en vigor del alto el fuego acordado en octubre de 2025, tras nuevos ataques atribuidos al Ejército israelí.
Según el Ministerio de Salud gazatí, en las últimas 24 horas se registraron tres fallecidos y 22 heridos, mientras continúan las operaciones militares en distintos sectores del enclave.
El organismo también indicó que durante estos meses fueron recuperados 802 cuerpos en zonas de las que se retiraron las tropas israelíes, actualmente desplegadas sobre la denominada «línea amarilla», que abarca más de la mitad del territorio de Gaza.
Con estas cifras, el balance oficial difundido por las autoridades palestinas asciende a 73.283 muertos y 173.864 heridos desde el inicio de la ofensiva israelí, lanzada tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que según Israel dejaron alrededor de 1.200 muertos y cerca de 250 personas secuestradas.
El Ministerio de Salud advirtió además que aún permanecen numerosos cuerpos bajo los escombros o en áreas a las que los equipos de rescate no pueden acceder debido a la continuidad de los combates.
Bélgica prohibió productos de asentamientos israelíes
En paralelo, el Gobierno palestino celebró la decisión de Bélgica de prohibir la importación de productos provenientes de asentamientos israelíes ubicados en territorios palestinos ocupados.
A través de un comunicado, la Cancillería palestina sostuvo que la medida representa «un paso significativo» y afirmó que se encuentra en línea con el Derecho Internacional y con la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que consideró ilegal la política de asentamientos impulsada por Israel.
El Gobierno palestino también instó a otros países a adoptar medidas similares, entre ellas prohibir la importación de bienes producidos en los asentamientos, suspender inversiones y fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas sobre las empresas y personas vinculadas a esas colonias.
La decisión belga se conoció pocos días después de que Irlanda aprobara un proyecto de ley para vetar la importación de productos procedentes de asentamientos israelíes, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea en avanzar con una legislación de ese tipo. España también había impuesto restricciones a esas importaciones en octubre del año pasado.
Actualmente, alrededor de 700.000 colonos israelíes viven en Cisjordania ocupada. La comunidad internacional considera que el establecimiento de asentamientos en territorios ocupados viola el Derecho Internacional, aunque Israel mantiene una posición distinta sobre parte de esas colonias.


