Una encuesta nacional del Grupo Construya reveló que el 67% de las empresas y profesionales del sector registró una baja en su nivel de trabajo durante el último año. Los costos de construcción encabezan las preocupaciones y predominan las expectativas negativas para los próximos meses.

La construcción atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Un relevamiento realizado por el Grupo Construya mostró que el 67% de las empresas y profesionales vinculados al sector sufrió una caída de la actividad en los últimos doce meses, mientras que apenas un 10% logró registrar algún crecimiento. El panorama se completa con un 23% que afirmó haber mantenido niveles similares a los del año anterior.
Entre quienes reportaron retrocesos, la situación más crítica corresponde al 43% de los encuestados, que señaló una disminución superior al 20% en su actividad. Otro 17% informó bajas de entre el 10% y el 20%, mientras que un 7% registró caídas menores. Los datos surgen de una encuesta realizada entre abril y mayo a 370 actores de la industria, entre ellos arquitectos, ingenieros, constructoras, desarrolladores inmobiliarios, distribuidores de materiales e inmobiliarias de distintas regiones del país.
El deterioro se observó con mayor intensidad entre los maestros mayores de obra y los desarrolladores inmobiliarios. A nivel regional, el noreste argentino encabezó los registros más negativos, seguido por Cuyo y la Patagonia. Buenos Aires también mostró indicadores preocupantes, con una proporción significativa de empresas que informaron desplomes superiores al 20%.
Entre los factores que explican las dificultades actuales, los mayores costos de construcción aparecen como la principal preocupación, mencionados por el 23% de los consultados. En segundo lugar se ubicó la baja demanda del mercado, mientras que también fueron señalados la menor inversión privada, las dificultades de financiamiento, la escasez de mano de obra calificada, las demoras administrativas y la incertidumbre cambiaria.
Las perspectivas para el próximo año tampoco resultan alentadoras. Según el estudio, dos de cada tres participantes prevén un escenario de estancamiento o caída de la actividad. Un 34% estima que el sector se mantendrá sin cambios, mientras que un 32% anticipa nuevas contracciones. Dentro de este último grupo, el 12% proyecta una baja superior al 20%.
A pesar del contexto adverso, algunos actores mantienen expectativas positivas apoyadas en la tradicional consideración de la construcción como resguardo de valor y en una eventual recuperación de la economía. Sin embargo, la encuesta refleja que el clima predominante sigue siendo de cautela, en un sector que todavía no encuentra señales claras de recuperación tras más de dos años de fuerte retracción.


