La construcción del perfil internacional de Milei, los nuevos casos de corrupción que se suman a la crisis interna del gobierno, la reforma política y otros intentos de volver a controlar la agenda, la situación económica y las justificaciones oficiales, la visita de Peter Thiel y el proyecto transnacional anti-democracia; por Martín Gambarotta.
De pronto cuando comenzó la semana hubo un vacío de información. El Presidente libertario Javier Milei voló a Israel para participar de los festejos patrios de esa nación. Bailó con líderes religiosos en cámara y cantó «Libre» de Nino Bravo. Lo que transmite el presidente para los que lo critican es que tiene mucho tiempo libre como para hacer este tipo de viajes. Pero para Milei las salidas forman parte de un proyecto personal, el que culmina cuando deja la presidencia de la nación consagrado y se dedica a dar charlas por el mundo por “500.000 dólares” cada una.
Milei todavía confía que los dos principales problemas que tiene en este momento, la inflación y las acusaciones de enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni, no terminarán por arruinar su plan de ser una eminencia mundial.
En la justicia dicen tener pruebas de que Adorni usaba fajos de dólares en efectivo para irse de vacaciones con su familia en Aruba y en otros destinos. Las posibilidades de defender a Adorni caerán drásticamente si lo procesan.
Milei todavía apoya a su jefe de gabinete, el favorito de la hermana presidencial Karina Milei. El presidente confirmó que va a ir al Congreso el miércoles cuando Adorni brinde su informe de gestión. Milei le dijo a un programa en línea que apoya al gobierno que confía en que Adorni pueda defender su caso. Algunos periodistas amigos anuncian una “contraofensiva” (palabra con bastante historia en la política argentina) que incluirá denunciar a algunos legisladores por no tener sus declaraciones juradas en regla.
Se filtran todo tipo de versiones: Milei supuestamente teme que si entrega a Adorni después le sigan novedades en la causa por la criptomoneda chatarra que promocionó y los supuestos retornos en la agencia estatal de discapacidad.
El lenguaje corporal de algunos ministros del gabinete cuando se sacan fotos junto a Adorni no es el mejor. Hay sectores de la derecha parlamentaria que dicen que la jugada de colocarlo al jefe de gabinete en el centro de la escena cuando su popularidad cayó a pique es muy riesgosa. Los libertarios prometen un espectáculo, pero Adorni el viernes no participó de las reuniones habituales del gobierno.
El lenguaje corporal de algunos ministros del gabinete cuando se sacan fotos junto a Adorni no es el mejor. Hay sectores de la derecha parlamentaria que dicen que la jugada de colocarlo al jefe de gabinete en el centro de la escena cuando su popularidad cayó a pique es muy riesgosa. Los libertarios prometen un espectáculo, pero Adorni el viernes no participó de las reuniones habituales del gobierno.
La postura del gobierno ante un posible caso de corrupción es experimental, todos los manuales indican que Adorni debería renunciar por el bien de su propio espacio político.
Milei se mueve para cambiar la agenda. Presentó un proyecto de reforma política en el Senado para eliminar las PASO y aprobar la Ficha Limpia, un proyecto que busca impedir que personas con condenas penales, especialmente por delitos de corrupción, puedan postularse a cargos públicos electivos.
La gran pregunta es si el control del Congreso que tiene el oficialismo se sostiene ahora que Milei cae en las encuestas. El oficialismo dio una muestra de poder con la aprobación reciente de la ley de reforma laboral, que ahora fue habilitada por un fallo judicial.
Lo que enfrenta ahora el presidente es la fragmentación de la derecha si sigue cayendo en las encuestas. El expresidente Mauricio Macri, jefe del partido de centroderecha PRO, se reunió con el empresario del acero Paolo Rocca que para Milei es un “empresaurio” corrupto y prebendario. El asunto para Rocca son las importaciones sin contar que Milei lo basurea en público. Rocca estaría planteando una “alternativa racional” lo que se traduce en un desarrollismo de derecha, lejos de la anarquía que se propone sembrar Milei. La tensión también se refleja con la Vice Presidenta Victoria Villarruel, una ultraconservadora que está al borde de reivindicar la última dictadura militar. Villarruel insinúa que también podría ser candidata presidencial en 2027 y se bajó de la ceremonia para conmemorar la muerte del Papa Francisco, al verse rodeada de funcionarios leales al presidente que estaba fuera del país.
La ingeniería electoral temprana de todo tipo también incluye la aparición en los medios del predicador evangélico Dante Gebel que parece estar probándose como posible candidato presidencial. Los medios también intentan armar una interna peronista con las críticas por falta de solidaridad en chats privados al gobernador bonaerense, por no visitar a Fernández de Kirchner en su arresto domiciliario. El gobernador asumió como presidente del Partido Justicialista bonaerense y se pidió por la libertad de Fernández de Kirchner. El viernes la justicia ordenó ejecutar los bienes de la expresidenta y sus hijos en un caso que viene siendo fuertemente disputado por arbitrario.
La pesadilla es si aparecen más casos Adorni. De hecho, eso ya estaría sucediendo. El Secretario de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía Carlos Frugoni fue denunciado judicialmente tras revelarse que posee siete departamentos de lujo en Miami y dos sociedades offshore en Estados Unidos, que no figuran en sus declaraciones juradas obligatorias ni en los registros de ARCA. “Me equivoqué”, dijo Frugoni. Este es un clásico del país estanciero: los argentinos de bien no delinquen, se equivocan.
No está claro que Milei registre el peligro de esta fragmentación para su plan, que confirmó, de buscar la reelección el año que viene. La pesadilla es si aparecen más casos Adorni. De hecho, eso ya estaría sucediendo. El Secretario de Coordinación de Infraestructura del Ministerio de Economía Carlos Frugoni fue denunciado judicialmente tras revelarse que posee siete departamentos de lujo en Miami y dos sociedades offshore en Estados Unidos, que no figuran en sus declaraciones juradas obligatorias ni en los registros de ARCA. “Me equivoqué”, dijo Frugoni. Este es un clásico del país estanciero: los argentinos de bien no delinquen, se equivocan.
Ante la acumulación de malas noticias aumenta la furia de Milei en contra del mensajero: la prensa. El presidente sostiene que el 95% del periodismo argentino es corrupto. La espuma en la boca de los libertarios aumentó porque la actividad económica en febrero cayó. Para el Ministro de Economía Luis Caputo esto se debe a que el mes tiene menos días y hubo un paro general.
Un periodista se equivocó con un gráfico en el programa político de televisión más prestigioso del país y esto le valió una metralla de insultos de Milei. El periodista suele abusar del uso de gráficos cuando le cuesta armar una editorial y tuvo que pedir disculpas.
Después, la administración libertaria detectó que un periodista del Grupo Clarín tomó imágenes “sin autorización” en la Casa Rosada e hizo una denuncia penal con el objetivo de lograr que los responsables vayan presos. Después anunció que le prohíben la entrada a todos los periodistas acreditados en la Rosada por medidas de seguridad. Ya una periodista acreditada había dicho: esto con la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner no pasaba. De hecho, la prohibición no tiene antecedentes. Así, Milei ejecuta una de las prerrogativas favoritas del argentino de bien: hacer justicia por mano propia.
El gran objetivo de los multimillonarios tecnológicos es cómo deshacerse del asunto molesto de las mayorías que deciden las cosas en democracia. Esto choca frontalmente con el pacto que se instaló en Argentina en 1983. Otra forma de verlo a Thiel es como un simple inversor, pero los simples inversores ya no existen. Palantir tiene un manifiesto que algunos llaman “tecno fascista”, propone algo nada nuevo: la dominación cultural de Occidente y la defensa de su seguridad.
Hay momentos en los que parece que el gobierno de Milei se derrumba, pero este es el siglo 21. Los multimillonarios tecnológicos globales son de derecha. Los Estados Unidos del Presidente Donald Trump apoyan a Milei.
En el vacío informativo se notó mucho la visita del multimillonario tecnológico Peter Thiel, que controla una compañía que se dedica a procesar datos personales de ciudadanos para las fuerzas de seguridad del mundo. Thiel se reunió con el presidente. Antes se había reunido con Santiago Caputo, el asesor presidencial. Con la visita brotaron expertos sobre Thiel y su compañía Palantir por todas partes. Se dijo que Thiel compró una mansión en Barrio Parque y piensa instalarse un tiempo en la Argentina libertaria. Thiel tal vez logre darle músculo al gobierno de Milei que todavía no logra progresar con las privatizaciones. Thiel predica mucho la anarquía capitalista pero en el fondo no es más que un proveedor del estado.
El gran objetivo de los multimillonarios tecnológicos es cómo deshacerse del asunto molesto de las mayorías que deciden las cosas en democracia. Esto choca frontalmente con el pacto que se instaló en Argentina en 1983.
Otra forma de verlo a Thiel es como un simple inversor, pero los simples inversores ya no existen. Palantir tiene un manifiesto que algunos llaman “tecno fascista”, propone algo nada nuevo: la dominación cultural de Occidente y la defensa de su seguridad. Para la exdiputada Elisa Carrió empresas como Palantir son el Pentágono y representan el “eje del mal”.
Estos multimillonarios de verdad creen que las mayorías en algún momento pueden hartarse de su vida y levantarse en contra de los poderes establecidos. Thiel tiene un refugio enorme en Nueva Zelanda por si las cosas no salen del todo bien para el 1%. En este ambiente se mueve Milei, por eso por momentos parece que se desentiende de la agenda política local. Le tira más la agenda mesiánica de la internacional libertaria. ¿A quién le habla Milei cuando en Israel dice, con determinadas culturas no vamos a poder convivir, porque nosotros defendemos la vida y ellos nos van a querer matar?
Estos multimillonarios de verdad creen que las mayorías en algún momento pueden hartarse de su vida y levantarse en contra de los poderes establecidos. Thiel tiene un refugio enorme en Nueva Zelanda por si las cosas no salen del todo bien para el 1%. En este ambiente se mueve Milei, por eso por momentos parece que se desentiende de la agenda política local. Le tira más la agenda mesiánica de la internacional libertaria.
Cuando Milei grita Viva la Libertad Carajo o canta “Libre” de Nino Bravo, lo que está diciendo en realidad es que sus amigos multimillonarios pueden hacer lo que quieran sin límite. Algunos libertarios globales proponen la idea de pagar para ser ciudadano en una “República tecnológica”. La contradicción es que otros ven solo una alternativa para lidiar con los cambios: un ingreso universal.
Para los efectos del monitoreo semanal que propone esta columna interesa otra cosa: tal vez Milei no termina de resolver la conocida interna entre Karina Milei y Santiago Caputo a favor de su hermana. Su asesor tiene peso en la comunidad de multimillonarios y aporta entendimiento.
La nueva derecha cree en el castigo. Es una costumbre de la cultura empresarial llevada al extremo. Los Estados Unidos por ejemplo busca la forma de disciplinar a sus antiguos aliados de la OTAN. La filtración de un documento el viernes revela que Trump analiza revisar su postura diplomática a favor del Reino Unido en el tema de la soberanía de las Islas Malvinas, algo que fue criticado por Londres.
La versión del Pentágono descoloca al primer ministro laborista británico en un momento de crisis política interna que desató con el nombramiento de funcionarios ligados al abusador sexual condenado Jeffrey Epstein que se suicidó en 2019.



