Miles de personas se movilizaron a Plaza de Mayo y hubo protestas en más de 70 ciudades del país. La convocatoria reunió a organizaciones de izquierda, sindicatos combativos, movimientos sociales, asambleas, estudiantes, jubilados, referentes de derechos humanos y sectores de la cultura.

Miles de personas se movilizaron este sábado a Plaza de Mayo en el marco de la Marcha de la Bronca, una convocatoria impulsada por organizaciones de izquierda, sectores del sindicalismo combativo, movimientos sociales, asambleas barriales y ambientalistas, estudiantes, jubilados, referentes de derechos humanos, trabajadores de la cultura y organizaciones de mujeres y diversidades. La principal consigna fue el reclamo de un paro nacional como paso hacia una huelga general contra el gobierno de Javier Milei.
La movilización fue convocada por los partidos que integran el Frente de Izquierda-Unidad —PTS, Partido Obrero, MST e Izquierda Socialista—, aunque la presencia de sectores autoconvocados ocupó un lugar central. La jornada comenzó con una concentración frente al Congreso y terminó en Plaza de Mayo, donde se leyó un documento que llamó a profundizar la organización y coordinar las distintas luchas contra las políticas del Gobierno.
Myriam Bregman sostuvo que la movilización debía ser el comienzo de una coordinación más amplia y planteó la necesidad de preparar una nueva protesta para cuando el Presupuesto 2027 llegue al Congreso. Gabriel Solano, del Partido Obrero, cuestionó el proyecto oficial por el ajuste previsto sobre educación, universidades públicas y discapacidad, además de señalar el deterioro de salarios y jubilaciones y el endeudamiento de las familias.
Entre los sectores sindicales estuvo Alejandro Crespo, secretario general del Sutna, junto a trabajadores de Fate, Pirelli y Bridgestone. La presencia se produjo mientras Fate lleva siete meses ocupada por sus trabajadores ante el conflicto con la empresa y una amenaza de desalojo. Crespo planteó la necesidad de un paro nacional. También participaron trabajadores del Hospital Garrahan, con Alejandro Lipcovich, de ATE, quien denunció el ajuste en el sistema sanitario, los bajos salarios, la precarización y el deterioro del acceso a la salud.
La movilización también incorporó reclamos vinculados con derechos humanos, género y cultura. Nina Brugo, de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, advirtió sobre el desfinanciamiento de las políticas vinculadas con la interrupción voluntaria del embarazo. El actor Chan Sung Kim también participó de la marcha y sostuvo que la situación requiere una respuesta más allá de las diferencias partidarias.
El documento leído en Plaza de Mayo planteó que el Gobierno atraviesa un escenario de rechazo social, conflictos y cuestionamientos por distintas crisis y escándalos, entre ellos el caso $LIBRA y las denuncias de corrupción. En ese marco, los organizadores llamaron a “derrotar a Milei, sus cómplices y su plan motosierra” mediante la movilización y un plan de lucha que tenga como horizonte una huelga general.
La declaración también cuestionó el respaldo de sectores de la oposición a distintas iniciativas del oficialismo, entre ellas la Ley Bases, la reforma laboral, la segunda ley de Inocencia Fiscal y la reforma de la Ley de Glaciares.
La protesta tuvo réplicas en más de 70 ciudades de todo el país, con movilizaciones en capitales provinciales y otras localidades. En la provincia de Buenos Aires hubo concentraciones en Azul, Bahía Blanca, Junín, Necochea, Mar del Plata, Olavarría, Tandil y San Nicolás. También se registraron marchas en Rosario, Villa Constitución y Reconquista; Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Esquel y El Bolsón; y una movilización en el Centro Cívico de Bariloche, entre otras ciudades.
El acto central concluyó con artistas que interpretaron “La marcha de la bronca”, la canción de Miguel Cantilo, quien había expresado su adhesión a la protesta.


