Un informe del INDEC sobre el cierre de 2025 revela que, pese a la suba de ingresos por encima de la inflación, persisten fuertes desigualdades: la mitad de los trabajadores gana menos de $850 mil y el 10% más rico percibe trece veces más que el más pobre.

El último relevamiento de distribución del ingreso difundido por el INDEC, en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), dejó al descubierto una radiografía social marcada por contrastes. Si bien los ingresos totales crecieron un 44,9% interanual —por encima de la inflación promedio del 31,4%—, la mejora no se tradujo en una recomposición homogénea. De hecho, el ingreso individual avanzó un 43,7% y la mediana —el punto que divide a la población en dos mitades— subió un 40,6%, lo que fija un dato contundente: la mitad de los argentinos vive con menos de $450 mil mensuales, es decir, unos $15 mil diarios.
En el universo de los trabajadores ocupados, el ingreso promedio alcanzó los $1.068.540, con una suba del 33,7% respecto al año anterior, por debajo del incremento general de ingresos. La mediana salarial, sin embargo, vuelve a marcar el pulso real del mercado laboral: el 50% de los asalariados percibe menos de $850 mil. A esto se suma una caída de alrededor de 200 mil puestos asalariados. Aunque los ingresos de trabajadores registrados e informales mostraron subas —del 42,5% y 56,7%, respectivamente—, estos datos generan dudas entre especialistas, que advierten inconsistencias en la medición del segmento informal.
El informe también expone el deterioro en los hogares de menores recursos. En el decil más bajo, hay 284 personas sin empleo cada 100 ocupadas y 154 personas sin ingresos por cada 100 que sí perciben, cifras que empeoraron frente al año anterior. En paralelo, la desigualdad se mantiene sin cambios significativos: el 10% más rico gana 13 veces más que el 10% más pobre, reflejando una brecha persistente que pone en cuestión el alcance real de la recuperación de ingresos.


