Tras una semana de paro en todo el país, el gremio advirtió sobre un éxodo creciente de profesores. Denuncian una fuerte pérdida del poder adquisitivo y apuntan al ajuste del Gobierno sobre la educación superior.

Más de mil docentes dejaron de dictar clases en la Universidad Tecnológica Nacional en medio de la crisis salarial que atraviesa el sistema universitario. La cifra fue confirmada por la conducción gremial, que detalló que una parte de los profesores pidió licencia sin goce de sueldo y otros directamente renunciaron ante la imposibilidad de sostenerse con sus ingresos actuales.
La presidenta de FAGDUT, Daniela Díaz, explicó que la situación se agravó tras la última semana de paro nacional y anticipó nuevas medidas de fuerza. Según señaló, el conflicto continuará con jornadas de visibilización en las aulas y un nuevo paro previsto para los próximos días, en un intento por exponer el deterioro del sistema.
Desde el sindicato advirtieron que el impacto no se limita a los docentes, sino que alcanza de lleno a los estudiantes, quienes ven resentida la continuidad académica. Díaz remarcó que, pese a que las universidades siguen funcionando en términos edilicios, los salarios y las becas estudiantiles quedaron muy por detrás del costo de vida, con montos que, en algunos casos, ni siquiera alcanzan para cubrir el transporte.
El trasfondo es un fuerte deterioro del poder adquisitivo, que en el caso de los docentes universitarios acumuló una caída cercana al 56% en los últimos dos años. Este retroceso explica, en gran medida, el abandono de cargos y la dificultad para sostener las plantillas académicas en una institución que cuenta con sedes en todo el país.
A nivel presupuestario, el ajuste también es significativo. Informes recientes indican que el gasto en salarios —que representa la mayor parte del presupuesto universitario— sufrió recortes en términos reales, consolidando un escenario de desfinanciamiento. Entre 2023 y 2026, la reducción acumulada del presupuesto para universidades nacionales se ubica muy por debajo de los niveles previos, lo que agrava la situación del sistema.
En este contexto, el conflicto entre los gremios docentes y el gobierno de Javier Milei sigue abierto. Desde el sector advierten que la combinación de salarios deprimidos, pérdida presupuestaria y falta de actualización de fondos empuja a la universidad pública a un punto crítico, con consecuencias directas sobre la calidad educativa y la continuidad de las cursadas.


