Con más del 95% de las actas contabilizadas, el candidato de Juntos por el Perú mantiene una diferencia de alrededor de 42 mil votos sobre la postulante de Fuerza Popular. La definición sigue abierta, pero la tendencia comienza a consolidarse.

La segunda vuelta presidencial en Perú continúa ofreciendo uno de los escenarios más ajustados de las últimas décadas. Según los últimos datos difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Roberto Sánchez conserva una ventaja sobre Keiko Fujimori cuando ya se escrutó más del 95% de las mesas, en un conteo que mantiene en vilo al país y concentra la atención de toda la región.
De acuerdo con el organismo electoral, el candidato de Juntos por el Perú reúne 8,82 millones de votos, equivalentes al 50,04% de los sufragios válidos, mientras que la líder de Fuerza Popular alcanza 8,81 millones de votos y el 49,95%. La diferencia ronda los 42 mil votos, una distancia estrecha pero sostenida a medida que avanzan las actualizaciones oficiales. Todavía restan procesar miles de actas pendientes y otras observadas que deberán ser revisadas por las autoridades electorales.
Los resultados oficiales muestran una tendencia similar a la anticipada por los conteos rápidos difundidos tras el cierre de las urnas. Tanto Ipsos como Datum habían proyectado una ventaja mínima para Sánchez, aunque dentro de márgenes que obligaban a esperar el avance del escrutinio para obtener una imagen más precisa del resultado final. Con el correr de las horas, la ventaja del candidato progresista logró mantenerse pese al ingreso de nuevas actas al sistema.
La elección volvió a poner de manifiesto la profunda polarización que atraviesa la sociedad peruana. Mientras Sánchez logró aglutinar a sectores de izquierda, movimientos sociales y parte del electorado que rechaza un nuevo gobierno del fujimorismo, Fujimori conservó una importante base de apoyo y mantuvo la disputa abierta hasta las últimas etapas del conteo. La estrechez de la diferencia anticipa además posibles controversias políticas y judiciales una vez concluido el escrutinio.
Aunque todavía no existe una proclamación oficial, las próximas actualizaciones de la ONPE serán decisivas para determinar si la ventaja de Sánchez se consolida definitivamente o si la distancia vuelve a reducirse. Con más de 27 millones de peruanos convocados a las urnas, el país permanece a la espera de conocer quién ocupará la presidencia durante los próximos cinco años en una elección que ya quedó entre las más reñidas de su historia reciente.


