Las acusaciones cruzadas en la interna libertaria y el rol de Milei en el conflicto, la debilidad estructural de Las Fuerzas del Cielo, la estrategia comunicacional del Gobierno y su funcionamiento parlamentario, el distanciamiento creciente de Macri y la persistencia del antikirchnerismo como horizonte político de la derecha, las denuncias de presiones judiciales sobre testigos…
Los libertarios tienen problemas de conducta. Es conocida la nueva saga: el sector del Gobierno encabezado por el asesor presidencial Santiago Caputo acusa al Presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem de utilizar una cuenta anónima en la red social X para atacarlo. Los de Caputo dicen tener pruebas, muestran enlaces que llevan de la cuenta pirata al perfil oficial de Instagram de Menem, que niega todo. Hay algo de dolor irónico en el conflicto: Caputo quiere probar la verdad en un lugar donde muy posiblemente no exista: la propia oficina donde trabaja.
El Presidente libertario Javier Milei es el principal ejecutor de esta estrategia guasona. Su última puesta en escena discursiva fue declarar que el excandidato libertario caído en desgracia José Luis Espert, acusado de lavado de dinero, era inocente y que el periodismo le debía una disculpa. Milei se basaba en una resolución de la justicia de Estados Unidos que desistía en una de las acusaciones en contra de un supuesto socio de Espert. El tema es que otras acusaciones siguen en píe y que Espert todavía enfrenta una investigación judicial. Lo de Milei era una falacia.
Ahora, el sector de Caputo le lleva pruebas al presidente de las operaciones virtuales de Menem. Caputo y los suyos dicen tener la verdad de su lado. Pero la verdad no alcanza en este caso y deberían saberlo, Menem pertenece al sector de Karina Milei, la todopoderosa hermana del presidente. Milei habló del caso y dijo que la cuenta le había sido “plantada” a Menem. Los libertarios creen que la oposición los “psicopatea” con malas noticias, pero ahora se psicopatean entre ellos.
La cuenta anónima se dio de baja lo que para Caputo prueba que era controlada por Menem. Bajar la cuenta demuestra que es de ustedes “mogólicos”, escribió Caputo en X.
El uso de la palabra “mogólicos” le ganó un reto a Caputo en el programa político de los lunes que sale por el canal conservador de noticias de La Nación.
No engañen al presidente, dijo Dan. Menem le respondió: no subestimen al presidente. Dan habló de no faltarle el respeto al “público”. Es decir, para los libertarios la población es un público al que se debe entretener, venderle cosas (por ejemplo un presidente libertario).
El sector de Caputo lanzó una ofensiva con su aparato comunicacional, mucho más sofisticado que el de Menem, para insistir con sus acusaciones. Daniel Parisini, el Gordo Dan, habló en su canal en línea y exhibió una serie de pruebas cibernéticas que apuntaban a Menem.
A esta altura, si no fuera porque son unos discriminadores seriales, el sector de Caputo daría ternura. El Gordo Dan se desvivió para probar en vivo la verdad, en un mundo en el que la verdad la deciden Milei y su hermana. Es un ámbito de fantasía donde Espert es inocente y a Menem le “plantaron” una cuenta anónima en X para desacreditar a sus competidores.
No engañen al presidente, dijo Dan. Menem le respondió: no subestimen al presidente.
Dan habló de no faltarle el respeto al “público”. Es decir, para los libertarios la población es un público al que se debe entretener, venderle cosas (por ejemplo un presidente libertario). Caputo emitió otro mensaje en X insinuando que todo apuntaba a que Menem era el responsable de la cuenta anónima porque su contenido lo favorecía.
Los esfuerzos de la agrupación de Caputo, las Fuerzas del Cielo, en el intento de ganar una discusión en base a la verdad, llaman la atención: pareciera que se sienten fuera del Gobierno. De hecho, Caputo emite señales de que está listo para irse si el presidente se lo pide. Las Fuerzas del Cielo están al borde: tienen que decidir si se retiran del Gobierno. Milei estaría embaucando a los pibes libertarios de la misma manera que lo intenta hacer con todos los demás.
La relación de fuerzas no es pareja. Caputo no es más que un asesor, Dan ni siquiera es funcionario. Milei trata de contener a Caputo. En medio del escándalo, dijo que Caputo era su “hermano”.
El grado de guerra psicológica es tal que se filtraron conversaciones privadas del presidente tomadas el año pasado de tono sexual con una cantante. Hay observadores que subrayan que lo notable de la cuenta pirata es que denunciaba supuestos negociados de Caputo en licitaciones acomodadas para sus amigotes de familias multimillonarias.
Karina Milei, en cambio, es la secretaria general de la presidencia y maneja el armado territorial del oficialismo a nivel nacional, con un grupo de expunteros del justicialismo residual. Menem es el presidente de la Cámara de Diputados.
La interna arde más fuerte desde que el Jefe de Gabinete Manuel Adorni enfrenta una investigación judicial por supuesto enriquecimiento ilícito. Adorni es el favorito de Karina Milei y llevaba la voz cantante del Gobierno ante la prensa. El caso Adorni dejó al Gobierno sin voz y cayendo en las encuestas. Adorni se viene apagando, ya no puede desplegar su verdugueo gorila ante los medios.
Los hermanos Milei apoyan a Adorni. Y él, para exasperación de muchos libertarios en silencio, no renuncia, cuando es claro que le está haciendo daño al presidente.
Es en este marco de crisis que aparece el conflicto con Las Fuerzas del Cielo. Menem niega todo y se jacta de tener el apoyo del presidente. Aparece una nueva situación: con Adorni en problemas el que lleva la voz cantante en los medios en defensa de la administración libertaria ahora es Menem, un novato con sangre presidencial y modales justicialistas.
Caputo debería haberlo sabido: al atacar a Menem lo propulsó mediáticamente. Caputo hace un culto del perfil bajo, controla los servicios de inteligencia y tiene contactos en el Gobierno de Estados Unidos. Pero no habla en público. Karina Milei tampoco habla en público, desconfía de los medios y tiene dificultades para expresarse. Los dos jefes del internismo hablan a través del internismo: Dan y Menem que se toma todo con la parsimonia política propia de su familia.
En el territorio, el efecto de los gritos de guerra de Las Fuerzas del Cielo es nulo. No controlan ministerios, no controlan territorio, controlan una pila de computadoras, teléfonos celulares Apple y canales de YouTube. La caída en las encuestas no se detendrá si los libertarios no resuelven una cuenta elemental: la de los salarios perdiendo contra la inflación.
Esto lo deja, por el momento, a Menem haciéndose un festín mediático. Para horror de la juventud libertaria, lo que se ve es al peronismo residual de Menem y Sebastián Pareja tomando el control operacional de la administración, bajo la supervisión inexperta de Karina Milei.
El grado de guerra psicológica es tal que se filtraron conversaciones privadas del presidente tomadas el año pasado de tono sexual con una cantante. Hay observadores que subrayan que lo notable de la cuenta pirata es que denunciaba supuestos negociados de Caputo en licitaciones acomodadas para sus amigotes de familias multimillonarias.
Lo que Menem le puede mostrar al presidente es una actividad parlamentaria sólida en un momento en el que las encuestas no favorecen al partido de Gobierno.
La Cámara de Diputados aprobó el miércoles la reforma y recorte del régimen de subsidios al gas en las Zonas Frías y la denominada «Ley Hojarasca», que busca la desregulación de la economía mediante la derogación y modificación de diversas leyes y marcos normativos obsoletos en el país.
Lo que muestran esas votaciones es que el oficialismo todavía controla el Congreso, gracias a sus alianzas con sectores que están dispuestos a brindarle su apoyo, a pesar del daño causado por el caso Adorni a la popularidad del presidente. De hecho, una iniciativa para interpelar a Adorni no avanza en Diputados.
En el territorio, el efecto de los gritos de guerra de Las Fuerzas del Cielo es nulo. No controlan ministerios, no controlan territorio, controlan una pila de computadoras, teléfonos celulares Apple y canales de YouTube. La caída en las encuestas no se detendrá si los libertarios no resuelven una cuenta elemental: la de los salarios perdiendo contra la inflación.
Milei el jueves anunció una rebaja en las retenciones para el trigo y la cebada. Se lanzará una rebaja progresiva de las retenciones a la soja a partir de 2027. La Sociedad Rural baila de alegría, pero no se ganan elecciones con el voto de un puñado de estancieros.
La administración Milei y sus medios amigos intentan en la confusión de fuego amigo dar “buenas noticias”. El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la segunda revisión del programa argentino, al desembolsar mil millones de dólares y el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró un crecimiento del 5,5% interanual y del 3,5% mensual (en cifras desestacionalizadas) durante marzo, según el INDEC.
Milei el jueves anunció una rebaja en las retenciones para el trigo y la cebada. Se lanzará una rebaja progresiva de las retenciones a la soja a partir de 2027. La Sociedad Rural baila de alegría, pero no se ganan elecciones con el voto de un puñado de estancieros.
El Gobierno apunta a sostener una línea argumentativa con estas novedades en un intento de tapar el caso Adorni y, ahora, los enfrentamientos entre sectores de su Gobierno.
Es un momento de nerviosismo. Ya la Senadora Patricia Bullrich dijo que Milei sufre de “emocionalidad”. Las encuestas dicen que Milei es un presidente mediocre, pero lo que le importa al jefe de Estado es que es “una de las tres personas más conocidas del mundo”.
Todo funciona por ahora en el Congreso, pero la política es más amplia. Un periodista el viernes dijo que “Patricia Bullrich será candidata a presidente”. Bullrich está en una posición privilegiada: mide bien en las encuestas, conoce el zafarrancho de los hermanos Milei por dentro y tiene una banca que nadie le puede quitar mientras planifica su huída.
El expresidente Mauricio Macri, mientras tanto, se transformó en un aliado que cuestiona abiertamente al Gobierno. “Milei se cree un profeta”, dijo Macri. El expresidente levanta su perfil porque ahora mejora en las encuestas, lo que no debería sorprender cuando hay funcionarios libertarios que abiertamente tratan a sus rivales de “mogólicos”, un uso aberrante del idioma que no le cierra a los conservadores de bien. Así Milei enfrenta un nuevo peligro: la fragmentación de la derecha cuando aumenta la sospecha de que el presidente está tomado por su megalomanía sin remedio.
Toda la derecha también sigue alucinando un país sin kirchnerismo. La historia argentina muestra una serie de gobiernos liberales que terminaron en catástrofe, pero la derecha se ve gobernando en el futuro. Hay una situación escandalosa que crece: el juicio por la llamada Causa Cuadernos en el que se la quiere involucrar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Aparecen testigos que hablan de presiones por parte de jueces y fiscales para cambiar sus declaraciones en contra de CFK.
Menem dijo que una potencial candidatura presidencial de Macri “beneficia al kirchnerismo”.
El Ministro de Economía Luis Caputo, que fue funcionario de la administración Macri, dijo que la política económica actual no tiene nada que ver con la del gobierno de Cambiemos.
Así el Luis Caputo de hoy contradice al Luis Caputo que naufragó la economía con Macri en el pasado.
Las declaraciones del ministro colmaron la paciencia de un macrista que llamó a Caputo un “chupamedias de Milei”.
Toda la derecha también sigue alucinando un país sin kirchnerismo. La historia argentina muestra una serie de gobiernos liberales que terminaron en catástrofe, pero la derecha se ve gobernando en el futuro. Hay una situación escandalosa que crece: el juicio por la llamada Causa Cuadernos en el que se la quiere involucrar a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Aparecen testigos que hablan de presiones por parte de jueces y fiscales para cambiar sus declaraciones en contra de CFK.



