La muerte del Indio Solari y su significado político para el peronismo de izquierda, la disputa entre liberales y libertarios tras la caída de la imagen de Milei, la proscripción de Cristina y su primacía política, las especulaciones sobre una alternativa liberal post Milei con Bullrich o Macri a la cabeza, el femicidio de Agostina Vega y la marcha feminista frente al Congreso; por Martín Gambarotta.
El viernes murió a los 77 años Carlos Solari, el poeta nacional.
Ese mismo viernes a la noche hubo una manifestación masiva en su honor en Plaza de Mayo. La concentración también funcionó como una especie de recuperación simbólica de la plaza por parte de los sectores populares en medio del régimen libertario.
El resto de la semana dejó las detonaciones de la fragmentación en la derecha. Es una saga curiosa con detalles bien publicitados. Los liberales, que creen que el poder siempre les pertenece, ruegan por buenos modales cuando sus actores históricos formaron parte de la última dictadura militar. Los libertarios no entienden nada: quieren vetar la nominación de una jueza porque es cuñada de un reconocido periodista del diario conservador La Nación.
En el fondo la fragmentación tiene que ver con la caída en las encuestas del Presidente libertario Javier Milei. La que cuestiona el sabotaje del pliego de la jueza es la Senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario. Se sabe: Bullrich salió a decir en público que no avala la decisión de Milei y de su hermana Karina Milei, la secretaria general de la presidencia, para sabotear la nominación de la jueza.
Solari era amigo personal de la familia Kirchner. Fernández de Kirchner lo despidió con un mensaje en las redes. Solari se declaraba un peronista de izquierda. Tal vez sea el exponente artístico más logrado de la Juventud Peronista, la gloriosa. Es un momento de crisis natural para los que denostaban a la “gilada ricotera”, todos somos giles escuchando esos grandes discos.
El historial de Bullrich también es conocido: pasó por muchos gobiernos liberales fracasados. En 2023, fue candidata presidencial por el partido de centroderecha PRO y a los dos minutos se pasó al bando de Milei cuando ganó las elecciones. Bullrich fue liberal y ahora es libertaria, pero en cualquier momento vuelve a ser liberal. La imaginación política de Bullrich es infinita. Habló de “objeción de conciencia” para no oponerse al pliego de la jueza. Dijo que su apoyo al Gobierno era incondicional pero aclaró que también tiene sus principios.
El gesto se tomó como un desafío a Karina Milei, “Kari” para los funcionarios amigos como el jefe de Gabinete Manuel Adorni. Bullrich ofreció su “renuncia” a la jefatura del bloque, otra ocurrencia. Milei optó por ignorar el gesto. Se armó rápido una reunión entre Bullrich y “Kari” para mostrar que la ruptura no es total y se difundió una foto de las dos juntas “trabajando”.
El pliego de la cuñada del periodista se aprobó en el Senado. Bullrich no se opuso. Milei todavía trata de sabotear la designación, se resiste a firmarla. El ensañamiento libertario con una abogada por sus lazos familiares indigna al liberalismo tradicional. Milei viene basureando a todo el periodismo y no hay que olvidarse que hace poco trató de “chatarrín” a un empresario superpoderoso de la economía tradicional.
El dato nuevo se reveló en el programa político de los lunes a la noche por el canal La Nación: la que lidera en una encuesta es la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que está proscripta. Las encuestas son relativas, pero hay que preguntarse por qué el programa elige revelar ese sondeo con la derecha al borde de la ruptura. El mensaje tal vez sea para Milei: no hay margen para excentricidades, el kirchnerismo crece.
Bullrich debe pensar que Milei no sabe leer encuestas. Hace poco la senadora dijo que Milei sufre de “emocionalidad”. La mayoría de la población pide la renuncia de Adorni, que enfrenta una investigación judicial por enriquecimiento ilícito. Adorni prometió presentar su declaración jurada de bienes para aclarar todo pero todavía no lo hace. Igual, Adorni insiste en que es inocente y que todo quedará aclarado cuando presente su declaración. El clima se enrarece: un exfuncionario de ARSAT fue detenido y se encontraron millones de dólares en su casa. “Kari” tiene poca experiencia y mide mal en las encuestas. Bullrich ahora es la dirigente de derecha que mejor mide. Los libertarios dicen en público que “no hay internas” y no hay “ruptura” de Bullrich.
El dato nuevo se reveló en el programa político de los lunes a la noche por el canal La Nación: la que lidera en una encuesta es la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que está proscripta. Las encuestas son relativas, pero hay que preguntarse por qué el programa elige revelar ese sondeo con la derecha al borde de la ruptura. El mensaje tal vez sea para Milei: no hay margen para excentricidades, el kirchnerismo crece.
Solari era amigo personal de la familia Kirchner. Fernández de Kirchner lo despidió con un mensaje en las redes. Solari se declaraba un peronista de izquierda. Tal vez sea el exponente artístico más logrado de la Juventud Peronista, la gloriosa. Es un momento de crisis natural para los que denostaban a la “gilada ricotera”, todos somos giles escuchando esos grandes discos.
La derecha alucina que si Milei colapsa puede pergeñar una alternativa liberal encabezada por el expresidente Mauricio Macri o eventualmente por Bullrich. Bullrich sabe que tal vez esta sea su última oportunidad de ir por la presidencia y las encuestas le dicen que es factible.
Bullrich debe pensar que Milei no sabe leer encuestas. Hace poco la senadora dijo que Milei sufre de “emocionalidad”. La mayoría de la población pide la renuncia de Adorni, que enfrenta una investigación judicial por enriquecimiento ilícito. Adorni prometió presentar su declaración jurada de bienes para aclarar todo pero todavía no lo hace.
El caso Adorni está latente. Milei odia al periodista de La Nación porque investiga los supuestos casos de corrupción de su gobierno. El análisis de los ingenieros liberales, como siempre, no incluye al kirchnerismo. La prensa financiera británica ya toma nota que las políticas de izquierda crecen en popularidad a nivel global.
Ahora que hay una encuesta creíble que legitima a Fernández de Kirchner, es más difícil analizar la política sin considerar al kirchnerismo como factor. La opción que tiene el kirchnerismo es construir poder popular para volver a ser gobierno, algo que sabe hacer.
Hace poco La Cámpora de Hurlingham proyectó imágenes de la Casa Rosada sobre el edificio de San José 1111 donde Fernández de Kirchner está detenida.
En las redes muchos libertarios estaban furiosos con la acción. Lo que se proyectaba eran los logros de 12 años de kirchnerismo entre 2003-2015.
El mensaje que multiplica la acción de la militancia de Hurlingham es que no se puede pensar la política tachando de la grilla a Fernández de Kirchner.
Hace poco La Cámpora de Hurlingham proyectó imágenes de la Casa Rosada sobre el edificio de San José 1111 donde Fernández de Kirchner está detenida. En las redes muchos libertarios estaban furiosos con la acción. Lo que se proyectaba eran los logros de 12 años de kirchnerismo entre 2003-2015. El mensaje (…) es que no se puede pensar la política tachando de la grilla a Fernández de Kirchner.
El problema para la derecha es que la batalla entre liberales y libertarios tal vez termine siendo insignificante si Milei colapsa, como percibe Bullrich, y todo el panorama cambia.
Ahora se entiende de otro modo la locuacidad del Ministro de Economía Luis Caputo. La administración libertaria se va quedando sin voceros y Caputo trata de controlar la situación casi en soledad.
En las últimas declaraciones, Caputo dijo que es imposible que un candidato peronista gane las elecciones presidenciales del año que viene. Milei gana en primera vuelta, dijo Caputo.
La sensación es que Caputo se va quedando solo en su lucha por convencer por más que el gobierno nacional puede destacar que acumula reservas. El ministro busca hacerse fuerte demostrando confianza pero ahora suena al borde de la desesperación.
Bullrich mientras tanto no deja de aguijonear al feminismo. Hubo una marcha feminista masiva al Congreso después del femicidio en Córdoba de Agostina Vega de 14 años. Bullrich dijo que la marcha fue organizada por un “partido feminista” y que los femicidios durante la presidencia Milei bajaron un 25%.
Así Bullrich y Caputo intentan plantarse ante una posible ola opositora, con la figura agigantada de Solari como estandarte, sin preocuparse demasiado por las directivas divagantes de los hermanos Milei.



