El Mundial como metáfora política y un poder que se sueña sin controles, la interna libertaria y la estrategia electoral para 2027, el proyecto para penalizar la emisión monetaria y otro proyecto de «shutdown» del Estado, el objetivo oficial de disciplinar y humillar al sector público; por Martín Gambarotta.
El Mundial suaviza los acontecimientos. Solo quedan los analistas políticos obligados a buscar algún conflicto retórico durante el fin de semana largo. Igual, el Mundial mismo deja señales de cómo funciona el mundo en este momento: el Presidente de Estados Unidos Donald Trump le pidió a la FIFA que anule la tarjeta roja sobre su centrodelantero estrella para que pueda jugar. Trump aspira a un mundo en que él mismo no pueda ser objetado y, junto a sus socios, busca terminar con el derecho internacional. ¿El Presidente argentino Javier Milei intenta algo similar?
Milei es aliado de Estados Unidos y trató de barrer las acusaciones de enriquecimiento ilícito contra su exjefe de Gabinete Manuel Adorni. No funcionó. Ahora con los feriados, Milei puede presentar otra vez a su administración en armonía. Milei deliberadamente se abrazó con la Senadora Patricia Bullrich, crítica de Adorni, en el balcón de la Casa Rosada. A Bullrich se la vio también con la hermana del presidente Karina Milei, la secretaria general de la presidencia. Son gestos transitorios que pueden terminar significando nada si la situación empeora y Bullrich sigue midiendo mejor que Milei en las encuestas. La idea es licuar la noción de que hay una interna sangrienta en la Casa Rosada que incluye el enfrentamiento entre Karina Milei y el asesor presidencial Santiago Caputo que se supone lidera una facción libertaria llamada Las Fuerzas del Cielo. Milei llamó a Caputo en el balcón de la Rosada para que se den un abrazo. Hubo una foto de la reunión de la mesa política que incluyó a la hermana presidencial, Caputo y Bullrich. Los abrazos voluntariosos del presidente atemperan la interna libertaria, pero no necesariamente la resuelven.
El otro gesto fue el acto de Tucumán que Milei presidió con 12 gobernadores. Fue un intento del oficialismo por instalar una imagen de consenso que incluya a los jefes provinciales: piensa que así puede asegurarse el control en el Congreso. Milei necesita de los gobernadores para aprobar una reforma electoral. La ingeniería que idean en la Casa Rosada es una serie de listas colectoras que apoyen la candidatura presidencial de Milei el año que viene, estirando lo aceptable en el uso de la boleta única.
Si las encuestas no mejoran pronto, la obsesión de los libertarios será buscar una manera para que Milei sea reelegido en primera vuelta tejiendo giros de ingeniería electoral excéntricos que tal vez choquen con la legalidad. La crítica interna viene casi siempre del mismo lugar: Bullrich no asegura tener los votos en el Senado para su aprobación.
Si las encuestas no mejoran pronto, la obsesión de los libertarios será buscar una manera para que Milei sea reelegido en primera vuelta tejiendo giros de ingeniería electoral excéntricos que tal vez choquen con la legalidad. La crítica interna viene casi siempre del mismo lugar: Bullrich no asegura tener los votos en el Senado para su aprobación.
El principal rival de Milei en una segunda vuelta es él mismo, el enojo que genera en buena parte de la población. En una de sus salidas radiales Milei dijo que Argentina solo produce “dulce de leche y biromes”. Para los que lo critican, viajar con el presidente es como tener un boleto en la aerolínea controlada por un empresario pro gobierno Flybondi, es notoria por cancelar todos sus viajes, no vuela a ninguna parte, sus promesas son una estafa. La pregunta es si al momento de la elección presidencial la mayoría de la población piensa así.
La crisis por el caso Adorni fue tan grande que su reemplazo, el dialoguista Diego Santilli, que viene del partido de centroderecha PRO, busca imponer la sensación de que está al mando de una “transición” política para evitar un choque total.
Los planes de Milei en el Congreso incluyen un proyecto para reformar la carta orgánica del Banco Central, con el fin de prohibir penalmente la emisión de dinero para el fisco. Milei dijo que el proyecto busca meter preso a cualquier funcionario que viole la “independencia” del Banco Central, algo que sucede constantemente durante su mandato. En una treta recurrente del ilusionismo libertario, bajo la nueva ley el actual presidente del Banco Central iría preso.
El presidente también enviará un proyecto para el “cierre del gobierno”. El cierre se dispararía cuando una dependencia o ministerio agote por completo su partida presupuestaria asignada. Incluye la posibilidad de un apagón estatal: una vez consumidos los fondos, el organismo no podrá seguir ejecutando gastos y suspenderá sus actividades no esenciales. A los libertarios, predeciblemente, les gusta usar la palabra en inglés para el apagón: shutdown. Habrá que soportar al equipo comunicacional del partido de gobierno utilizando la palabra shutdown. Milei habló de shutdown en una entrevista radial, es una palabra ideal en otro idioma para lanzar en una discusión sin saber bien de qué se trata, remite al Estados Unidos ultraconservador de Trump. “Shutdown”, así en inglés, le debe sonar como un término increíblemente sofisticado a la derecha local.
Los planes de Milei en el Congreso incluyen un proyecto para reformar la carta orgánica del Banco Central, con el fin de prohibir penalmente la emisión de dinero para el fisco. Milei dijo que el proyecto busca meter preso a cualquier funcionario que viole la “independencia” del Banco Central, algo que sucede constantemente durante su mandato. En una treta recurrente del ilusionismo libertario, bajo la nueva ley el actual presidente del Banco Central iría preso.
“Cuando se agota el presupuesto no se puede pagar más y se apaga el Estado”, dijo Milei.
La diatriba radical de Milei también incluyó quejas de intentos de “golpe de Estado” por parte de la oposición en el Congreso y de “terroristas” que fueron expulsados del país.
No es difícil arriesgar que lo que Milei quiere es utilizar la prerrogativa de cerrar el estado para verduguear a la administración pública. El presidente derechista también busca vivir en un mundo sin impedimentos, sin tarjetas rojas, donde se pueda apagar el Estado por ley o al menos amenazar ampulosamente con hacerlo.
Son proyectos mesiánicos que en algún punto apuntan a la humillación del sector estatal. Mientras tanto, el Ministro de Economía Luis Caputo busca dar certezas terrenales sobre el pago de la deuda sin salir a los mercados. La hoja de ruta financiera de Caputo pretende ser creíble, pero es solo eso: una hoja que puede no tener ninguna importancia si la volatilidad política regresa.
Ahora que renunció Adorni, el oficialismo puede intentar imponer su visión: los salarios le ganan levemente a la inflación por primera vez en mucho tiempo.
Habrá que soportar al equipo comunicacional del partido de gobierno utilizando la palabra shutdown. Milei habló de shutdown en una entrevista radial, es una palabra ideal en otro idioma para lanzar en una discusión sin saber bien de qué se trata, remite al Estados Unidos ultraconservador de Trump. “Shutdown”, así en inglés, le debe sonar como un término increíblemente sofisticado a la derecha local.
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires en junio midió 1,8%, lo que puede anticipar una desaceleración en el costo de vida nacional. La baja habilita las exageraciones por parte del oficialismo de que la economía mejora para el ciudadano común.
La calle todavía dice que las cosas no están como el Gobierno dice que están. Milei quiere que la población crea que las cosas están como dice que están.
Los medios amigos de Milei no soportaron la homilía del Arzobispo de Buenos Aires condenando la pobreza y la corrupción. El arzobispo mandó un mensaje más claro: no se debe recortar gastos estatales para cuidar a los discapacitados, y eso incluye el recorte de empleados que tanto le entusiasma a la administración libertaria. Los periodistas libertarios se indignaron con la mención en la homilía de Lionel Messi como ejemplo de unidad.
No hubo mayores respuestas de los funcionarios del partido de gobierno.



