Los motivos de festejo del oficialismo y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, la falta de independencia de la entidad y el caso Cerimedo, los “laboratorios del poder” que buscan una salida ante una eventual caída de Milei, la contradicción entre el discurso libertario y la conferencia de prensa de Caputo, el endeudamiento de los hogares y el costo social de la crisis salarial; por Martín Gambarotta.
El oficialismo tiene cosas para celebrar pese a que se lo citó al Presidente libertario Javier Milei declarando en privado que está dispuesto a “morir con las botas puestas” antes que aplicar medidas económicas populistas. Por ahora, lo que hace Milei es predicar falacias con las botas puestas.
Recapitulando sobre las cosas que los libertarios tienen para festejar: Una encuesta de opinión pública prestigiosa dice que su imagen política tan golpeada mejoró (relativizado por la oposición debido a posibles errores muestrales). La confianza del consumidor sigue siendo baja. Además, hay consultoras privadas que anticipan una baja en la inflación durante el mes de agosto. En la Cámara de Diputados se le dio media sanción a la reforma de la carta orgánica del Banco Central y también al proyecto de ley de Inocencia Fiscal II. Se emite la señal que el partido de gobierno todavía puede trabajar con sus aliados en el Congreso. Milei promete que la reforma de la carta orgánica terminará para siempre con la emisión y le dará más autonomía a sus autoridades al hacer más dificultosa su remoción (dos tercios en las dos cámaras del Congreso).
Milei le deja un problema a la administración entrante si no es reelecto. Se adivina fácil: el Banco Central no es independiente en este momento, el Ministro de Economía Luis Caputo y el presidente del Central son compadres y planifican muchas medidas juntos.
Hay otro motivo de celebración más oscuro para la Casa Rosada: la falta de cobertura consistente por parte de los medios de comunicación argentinos del caso del exasesor de Milei sospechado de contratar a dos sicarios para matar a su pareja en Bolivia. La mujer sobrevivió, hizo declaraciones públicas contando que el exasesor le dijo que Milei y Karina Milei son corruptos, señalando especialmente el supuesto caso de retornos en la agencia nacional de discapacidad. El exasesor bajo prisión preventiva declaró el viernes ingresos por un millón de dólares mensuales, según medios de Bolivia.
Los medios tradicionales en algún sentido están en conflicto con Milei, pero a la vez lo apuntalan para evitar una debacle.
Hay múltiples laboratorios del poder buscándole una salida ordenada a la situación si Milei se derrumba. La ansiedad de los experimentadores políticos se debe a que las encuestas muestran que Milei no necesariamente ganará la elección presidencial el año que viene. Hay un riesgo alto de que Milei pierda en segunda vuelta, ya hay un frente bastante compacto de votantes que aborrecen al libertario. En algún sentido, Milei se encuentra atrapado por un sistema diseñado para frenar a los extremos, en esa categoría entraría un jefe de estado de ultraderecha que insulta a medio país.
Hay otro motivo de celebración más oscuro para la Casa Rosada: la falta de cobertura consistente por parte de los medios de comunicación argentinos del caso del exasesor de Milei sospechado de contratar a dos sicarios para matar a su pareja en Bolivia. La mujer sobrevivió, hizo declaraciones públicas contando que el exasesor le dijo que Milei y Karina Milei son corruptos, señalando especialmente el supuesto caso de retornos en la agencia nacional de discapacidad.
Con Milei vulnerable se tejen versiones. De ahí viene la versión de que Milei le habría dicho a su entorno que está dispuesto a “morir con las botas puestas”, negándose a introducir medidas heterodoxas para animar la economía. Hay una versión que habla de un ataque de furia de Milei cuando un ideólogo libertario de la Fundación Faro declaró que el péndulo político puede volver a oscilar para la izquierda si la derecha no logra brindarle bienestar económico a la población. El presidente también enfrentó rumores de que vive aislado en Olivos. Un periodista dijo que Milei se pasaba horas con un socio trabajando en un artículo de economía que lo haría ganar el Nobel. Nadie que dice que va a ganar el Nobel termina ganando el Nobel.
El discurso de Milei el jueves en la sede Almagro de la escuela de élite ORT ante estudiantes secundarios despertó críticas de sus detractores y acusaciones de adoctrinamiento a menores de edad. El presidente alentó a los presentes a abuchear a los periodistas. Dijo que la superioridad del capitalismo se explica porque es producto de su conexión divina. “Marx era satanista”, agregó.
De pronto, lo que surge son indicios de que no todos en la administración están dispuestos a morir con las botas puestas. Caputo hizo algo extravagante para esta gestión, llamó a una conferencia de prensa para hacer un anuncio. Los anuncios por parte de los ministros de economía son una tradición nacional, muchas veces son un indicio de que hay ansiedad y algo no está del todo bien.
El discurso de Milei el jueves en la sede Almagro de la escuela de élite ORT ante estudiantes secundarios despertó críticas de sus detractores y acusaciones de adoctrinamiento a menores de edad. El presidente alentó a los presentes a abuchear a los periodistas. Dijo que la superioridad del capitalismo se explica porque es producto de su conexión divina. “Marx era satanista”, agregó.
Este anuncio específico tuvo lugar después de versiones negadas de que Milei y Caputo habían discutido porque el presidente no quería autorizar medidas microeconómicas.
Caputo hizo el anuncio igual, lo que puede disparar muchas especulaciones acerca del estado de las cosas en Olivos.
El ministro dijo que se transferirá a los bancos fondos jubilatorios de la agencia de seguridad social ANSES para habilitar el otorgamiento de nuevas líneas de créditos hipotecarios. “Le estamos dando una mano a los bancos”, dijo Caputo. En términos de un libertario rabioso la medida es una capitulación. La mano que le da Caputo a los bancos no es la mano invisible del mercado, es la mano estatal de los fondos de los jubilados.
Hubo más: Caputo dijo que el plan implicaba una medida de “justicia social”. Si hay algo que para Milei no existe, eso es la justicia social.
La hipoteca de Caputo es una bengala que lanza para ver si logra que la opinión pública no mire su recibo de sueldo al menos por un rato.
Por ahora los potenciales desacuerdos no son más que tecnicismos: Milei detesta la justicia social, Caputo ahora pregona el regreso de la justicia social. Milei, figurativamente, quiere morir con las botas puestas, Caputo al parecer no.
Bullrich ahora habló a favor de hallar una solución para los deudores en mora. Milei insiste que la situación es un asunto entre privados. Para el presidente muchos compraron televisores gigantes para ver el Mundial y dejaron de pagar cuando Argentina perdió la final.
El ministro hace tiempo que intenta manejarse con sus propias declaraciones. A veces patina. Ahora se declaró a favor de una ley para meter presos a los periodistas que difunden información errónea. Un liberal debería saberlo: son las clases de leyes que después se usan para castigar a cualquier periodista disidente.
Hay otra dirigente de peso que viene marcando disidencia en el campamento de Milei: la Senadora libertaria Patricia Bullrich. Bullrich ahora habló a favor de hallar una solución para los deudores en mora. Milei insiste que la situación es un asunto entre privados. Para el presidente muchos compraron televisores gigantes para ver el Mundial y dejaron de pagar cuando Argentina perdió la final. Lo mismo dijo un diputado ultraliberal durante una sesión en Diputados.
Bullrich se proyecta como más empática. Las personas con televisores gigantes también votan. En el peor de los casos para la interna libertaria Bullrich está maniobrando continuamente para presentarse como una especie de candidata a presidente suplente si Milei naufraga del todo en la espuma de su rabia.
Las personas con televisores gigantes también votan. En el peor de los casos para la interna libertaria Bullrich está maniobrando continuamente para presentarse como una especie de candidata a presidente suplente si Milei naufraga del todo en la espuma de su rabia.
La prensa liberal británica ya tomó nota de la mora alta y habla de “sufrimiento” por el ajuste. Hay un filósofo libertario que intenta en sus programas convencer a la población de que es normal tener dos trabajos o más para llegar a fin de mes. El “dolor” del ajuste reseñado por los británicos se explica al menos en parte porque los servicios públicos suben por encima de las paritarias mensuales. La posición que ocupan los salarios argentinos en una escala regional es humillante.
El Gobierno impulsa pisos salariales de referencia en convenios colectivos cercanos a $1.070.000 brutos mediante bonos y sumas adicionales. La CGT rechaza esa vía y exige que el salario mínimo real cubra la canasta básica. La CGT y la CTA se retiraron bajo protesta del Consejo del Salario Mínimo el viernes cuando los funcionarios quisieron imponer una reunión virtual.
Los salarios crujen. En algún momento los laboratorios del centrismo van a tener que presentar una alternativa concreta si las reglas de una segunda vuelta terminan siendo imposibles de sortear para Milei. El problema siempre es muy concreto. Los experimentos parten de una mirada histórica; la negación del peronismo, esos millones de votos.


